Tecnología para el campo: Impulsan uso de motocultores para reactivar la producción agrícola en el Valle.

Redac­ción Fron­tera Ink.

El cam­po juarense se mod­ern­iza para no quedarse atrás. Con el obje­ti­vo de inyec­tar efi­cien­cia a las parce­las del Valle de Juárez, la Direc­ción de Desar­rol­lo Rur­al real­izó una demostración de maquinar­ia lig­era ante pequeños agricul­tores, enfo­ca­da en demostrar que la tec­nología no tiene que ser cos­tosa para ser efec­ti­va.

Enrique Reyes Cór­do­va, tit­u­lar de la depen­den­cia, explicó que actual­mente cuen­tan con motocul­tores dis­eña­dos para tra­ba­jar super­fi­cies de entre 3 y 5 hec­táreas. Estas máquinas son ide­ales para cul­tivos locales como cal­abaci­ta, cilantro, rábano y la tradi­cional flor de cem­pasúchil, facil­i­tan­do tar­eas de preparación de sue­lo y escar­da que ante­ri­or­mente toma­ban días de inten­so tra­ba­jo man­u­al.

Actual­mente, este equipo ya se encuen­tra “sudan­do la gota gor­da” en el eji­do San Isidro, en la zona de Loma Blan­ca, donde se preparan ter­renos para la plantación de nogal. La gran ven­ta­ja de estos aparatos, según Desar­rol­lo Rur­al, es su bajísi­mo con­sumo de com­bustible (gasoli­na o diésel) y su cos­to acce­si­ble, lo que los con­vierte en la her­ramien­ta per­fec­ta para el pro­duc­tor que bus­ca max­i­mizar sus ganan­cias sin una inver­sión mil­lonar­ia.

Para los agricul­tores de la región, esta maquinar­ia lle­ga en un momen­to críti­co. Pedro Estupiñán, viverista de Loma Blan­ca, señaló que la fal­ta de mano de obra es un prob­le­ma real, ya que muchos tra­ba­jadores del cam­po migran hacia la zona urbana de Juárez o al extran­jero. “Estas máquinas con­sumen poco y hacen el tra­ba­jo de var­ios hom­bres. Estoy con­sideran­do seri­amente adquirir una”, comen­tó.

Además de ahor­rar tiem­po y dinero, el uso de estos motocul­tores evi­ta la com­pactación exce­si­va del sue­lo, per­mi­tien­do que la tier­ra “respire” mejor y los cul­tivos crez­can con may­or fuerza. Con estas acciones, el Gob­ier­no Munic­i­pal bus­ca for­t­ale­cer la iden­ti­dad agrí­co­la de nues­tra fron­tera, demostran­do que el Valle sigue vivo y lis­to para seguir pro­ducien­do.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de la Direc­ción de Desar­rol­lo Rur­al del 22 de abril de 2026.