Soda Stereo Debuta “Ecos” en Buenos Aires con Cerati Virtual.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Buenos Aires, Argenti­na — Soda Stereo, la icóni­ca ban­da de rock argenti­na, estrenó su esper­a­do espec­tácu­lo “Ecos” el 21 de mar­zo de 2026, en el Movis­tar Are­na de Buenos Aires. El show reunió en el esce­nario a Char­ly Alber­ti y Zeta Bosio con una rep­re­sentación vir­tu­al de su fal­l­e­ci­do vocal­ista, Gus­ta­vo Cerati, uti­lizan­do pis­tas orig­i­nales de su voz y gui­tar­ra.

La pre­sentación, que había sido man­teni­da bajo estric­to her­metismo, comen­zó con las luces apa­gadas mien­tras son­a­ba la can­ción “Ecos”. Alber­ti y Bosio aparecieron a con­traluz detrás de un telón translú­ci­do, proyectan­do una recreación del esce­nario orig­i­nal de la ban­da en 1986. La figu­ra vir­tu­al de Gus­ta­vo Cerati hizo su apari­ción durante “Nada Per­son­al”, mostrán­dose en pan­tallas lat­erales con planos detal­la­dos de sus manos en la gui­tar­ra y una ima­gen de cuer­po entero, lo cual gen­eró una ovación del públi­co.

El con­cep­to de “Ecos” se cen­tra en la coex­is­ten­cia de los músi­cos en vivo con la figu­ra vir­tu­al de Cerati, evi­tan­do inter­ac­ciones direc­tas o un tono sen­sa­cional­ista. La pro­duc­ción, que con­tó con la par­tic­i­pación de los hijos de Cerati, Ben­i­to y Lisa, pri­or­izó un reper­to­rio que abar­có des­de grandes éxi­tos has­ta temas menos fre­cuentes, sat­is­fa­cien­do a diver­sas audi­en­cias.

A lo largo del concier­to, algunos desajustes téc­ni­cos, como el vol­u­men de la gui­tar­ra en “Luna Roja” o un leve des­fase en “(En) el Sép­ti­mo Día”, con­tribuyeron paradóji­ca­mente a una sen­sación de aut­en­ti­ci­dad en vivo, con­tra­stan­do con tran­si­ciones ani­madas muy pul­cras entre can­ciones. Estas últi­mas, como las de “Cuan­do Pase el Tem­blor” y “Zoom”, enfa­ti­zaron el despliegue visu­al sobre la espon­tanei­dad.

La segun­da mitad del espec­tácu­lo mar­có un clí­max emo­cional con momen­tos de inter­ac­ción visu­al entre los “tres” inte­grantes durante “En la Ciu­dad de la Furia” y “Per­siana Amer­i­cana”, donde la tec­nología creó la ilusión de que com­partían el mis­mo espa­cio físi­co. Una ver­sión acús­ti­ca de “Un Mis­il en Mi Plac­ard” y “Planeador” sirvió como pre­lu­dio para el impac­tante “Final Caja Negra”, que, con un sonido potente, evocó la pres­en­cia en vivo del trío orig­i­nal.

Hacia el final, Alber­ti y Bosio se acer­caron al públi­co para inter­pre­tar “De Músi­ca Lig­era”. En lugar de recur­rir a la rep­re­sentación vir­tu­al de Cerati, se uti­lizó un com­pi­la­do de imá­genes de archi­vo. Este seg­men­to, con­sid­er­a­do uno de los más inten­sos de la noche, reafir­mó la conex­ión emo­cional que el fac­tor humano sigue generan­do en los concier­tos, inclu­so ante la avan­za­da tec­nología.

Crédi­tos: Infor­ma­ción de la reseña de Joaquín Vis­mara, Rolling Stone en Español y artícu­los rela­ciona­dos de El Can­ciller, Altavoz Tamauli­pas, MDZ Online y Wikipedia.