Redacción Frontera Ink.
Es probable que ya hayas escuchado la alerta: las tasas de cáncer colorrectal están aumentando entre la población joven, y esa es la razón principal por la que los 45 años se han convertido en la nueva edad estándar para iniciar las revisiones, desplazando la vieja recomendación de los 50. Sin embargo, surge una duda vital en temas de salud preventiva: ¿existen casos en los que se debe empezar el monitoreo incluso antes?
Para muchos, la respuesta es un rotundo sí, según explica la Dra. Trisha Pasricha, médica del Beth Israel Deaconess Medical Center y profesora asistente en la Facultad de Medicina de Harvard. Como columnista de salud en The Washington Post, la especialista enfatiza que esperar a la edad sugerida por las guías generales no siempre es la estrategia más segura, especialmente cuando existen factores de riesgo específicos que pasan desapercibidos.
La clave para saber si eres parte de ese grupo que necesita madrugar al examen radica en el historial familiar y ciertos síntomas de alarma. 45 es la nueva edad para comenzar las pruebas de detección en lugar de 50, señala la experta, pero advierte que si hay antecedentes de pólipos o enfermedades inflamatorias intestinales, la conversación con el médico debe suceder mucho antes.
Ignorar las señales del cuerpo o postergar la colonoscopia basándose solo en la edad puede ser un error costoso en una era donde esta enfermedad ya no respeta las estadísticas de vejez. La prevención sigue siendo la herramienta más poderosa en la frontera de la medicina moderna, y entender cuándo romper la regla de los 45 años podría, literalmente, salvarte la vida.
Créditos: Información basada en las recomendaciones de la Dra. Trisha Pasricha, especialista de Harvard y columnista de ‘The Washington Post’ en el area de salud del 26 de marzo de 2026.





