México Enfrenta Riesgo de Sanciones por Grito Homofóbico en Mundial 2026.

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Redac­ción Fron­tera Ink.

La afi­ción mex­i­cana ha revivi­do el cán­ti­co homofóbi­co en sem­anas recientes, generan­do pre­ocu­pación por posi­bles san­ciones más sev­eras para el equipo nacional durante la Copa Mundi­al 2026, de la cual Méx­i­co es coan­fitrión. La FIFA, que ha con­de­na­do el insul­to por dos décadas, inten­si­fi­cará la vig­i­lan­cia con obser­vadores en todos los par­tidos para detec­tar dis­crim­i­nación en cán­ti­cos y pan­car­tas.

El cán­ti­co, pro­feri­do gen­eral­mente cuan­do el portero rival real­iza un saque de meta, se hizo viral en el Mundi­al de 2014 y ha per­sis­ti­do en Rusia 2018 y Qatar 2022. La Fed­eración Mex­i­cana de Fut­bol (FMF) ha sido mul­ta­da al menos 19 veces des­de 2014 por este gri­to, enfrentan­do san­ciones económi­cas y par­tidos a puer­ta cer­ra­da.

Ini­cial­mente, la FMF argu­men­tó que el cán­ti­co no era homofóbi­co y tenía dis­tin­tas con­no­ta­ciones cul­tur­ales. Sin embar­go, antes del Mundi­al de 2018, lanzó cam­pañas en redes sociales para erradi­car­lo, las cuales no tuvieron éxi­to. Méx­i­co tiene actual­mente una apelación pen­di­ente ante el Tri­bunal de Arbi­tra­je Deporti­vo por una decisión de la FIFA rel­a­ti­va a un par­tido de 2024 con­tra Esta­dos Unidos.

Ivar Sis­n­ie­ga, pres­i­dente de la FMF, recono­ció a The Asso­ci­at­ed Press que, aunque se han real­iza­do esfuer­zos sostenidos con cam­pañas de con­ci­en­ti­zación y medi­das en esta­dios, “aún per­sis­ten episo­dios ais­la­dos”. La fed­eración ha imple­men­ta­do recien­te­mente la cam­paña pub­lic­i­taria “Somos Méx­i­co”, que bus­ca destacar los aspec­tos pos­i­tivos de la afi­ción.

Andoni Bel­lo, activista LGBT+ y exju­gador, describió el cán­ti­co como una for­ma de agre­sión ver­bal que puede escalar a ataques físi­cos, citan­do la per­mis­i­bil­i­dad cul­tur­al como un fac­tor que per­petúa crímenes de odio. Según una encues­ta guber­na­men­tal, el 5.1 por cien­to de la población mex­i­cana se iden­ti­fi­ca como LGBT+.

El gri­to ha rea­pare­ci­do con fuerza en tor­neos locales e inter­na­cionales de clubes, lle­van­do a la sus­pen­sión de par­tidos en dos oca­siones durante un amis­toso entre Méx­i­co y Por­tu­gal y un encuen­tro de la Copa de Campe­ones de la Con­ca­caf entre Améri­ca y Nashville SC. Tam­bién se escuchó en repecha­jes inter­con­ti­nen­tales donde no par­tic­i­pa­ban equipos mex­i­canos, incluyen­do par­tidos en Guadala­jara y Mon­ter­rey.

Sis­n­ie­ga admi­tió que el cán­ti­co a menudo surge como una man­i­festación de frus­tración de los afi­ciona­dos, pero insis­tió en que “eso no lo hace acept­able”. La cor­relación entre el gri­to y el desem­peño de los equipos mex­i­canos sug­iere una posi­ble rea­pari­ción en el Mundi­al, aunque algunos afi­ciona­dos como Gabriel Galván creen que los ele­va­dos cos­tos de los bole­tos podrían pri­orizar la diver­sión sobre la protes­ta.

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