Macs Obsoletos Encuentran Nueva Vida en Hogares y Redes Personales.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Propi­etar­ios de orde­nadores Mac están des­cubrien­do nuevas util­i­dades para sus dis­pos­i­tivos más antigu­os, a pesar de que Apple pue­da con­sid­er­ar­los obso­le­tos. Exper­tos sug­ieren que, en lugar de vender­los por un val­or resid­ual, estos equipos pueden trans­for­marse en servi­dores de archivos, cen­tros mul­ti­me­dia o esta­ciones de jue­gos retro, ofre­cien­do ben­efi­cios prác­ti­cos y exten­di­en­do su ciclo de vida útil.

La opción de vender un Mac antiguo a menudo no es económi­ca­mente atrac­ti­va. Los val­ores de inter­cam­bio de Apple son modestos, con un Mac­Book Pro alcan­zan­do has­ta 710 dólares y un Mac mini has­ta 340 dólares en los ran­gos más altos, cifras que rara vez se alcan­zan debido a la con­fig­u­ración, el tiem­po de uso y el esta­do del equipo.

Ante la baja ret­ribu­ción económi­ca y el posi­ble apego sen­ti­men­tal, reuti­lizar el hard­ware se pre­sen­ta como una alter­na­ti­va viable. Mod­e­los como el Mac mini de 2018, aunque clasi­fi­ca­dos como obso­le­tos, con­ser­van sufi­ciente capaci­dad para diver­sas tar­eas secun­darias que ben­e­fi­cian el entorno domés­ti­co o una pequeña red.

Para los Mac más antigu­os basa­dos en Intel, exis­ten opciones de actu­al­ización de hard­ware que pueden mejo­rar sig­ni­fica­ti­va­mente su rendimien­to. Insta­lar memo­ria RAM adi­cional o reem­plazar dis­cos duros mecáni­cos por unidades de esta­do sóli­do (SSD) en mod­e­los como el Mac mini de 2012 y 2014, o el iMac de 27 pul­gadas de 2020, puede acel­er­ar los tiem­pos de arranque y car­ga de apli­ca­ciones.

Más allá del hard­ware, el soft­ware tam­bién puede recibir una nue­va vida. Her­ramien­tas como Open­Core per­miten insta­lar ver­siones más recientes de macOS en hard­ware Intel que ya no recibe soporte ofi­cial de Apple, exten­di­en­do la com­pat­i­bil­i­dad del sis­tema oper­a­ti­vo mucho más allá de las lim­ita­ciones impues­tas por el fab­ri­cante.

Una de las apli­ca­ciones más direc­tas para un Mac antiguo es con­ver­tir­lo en un servi­dor de archivos en la red domés­ti­ca. Con un puer­to Giga­bit Eth­er­net o un adap­ta­dor, el equipo puede com­par­tir car­petas y alma­ce­nar datos acce­si­bles des­de múlti­ples dis­pos­i­tivos, liberan­do espa­cio en el Mac prin­ci­pal y facil­i­tan­do el acce­so a archivos cen­tral­iza­dos.

Además, un Mac obso­le­to puede fun­cionar como des­ti­no de copias de seguri­dad de Time Machine. Con­fig­u­ran­do una car­pe­ta com­par­ti­da en el dis­pos­i­ti­vo antiguo, el Mac actu­al puede realizar sus respal­dos de for­ma inalám­bri­ca a través de la red, uti­lizan­do el alma­ce­namien­to del equipo de respal­do de man­era efi­ciente.

Las capaci­dades de red de un Mac se extien­den a ser­vi­cios más avan­za­dos. Insta­lar soft­ware como Plex puede trans­for­mar­lo en un servi­dor mul­ti­me­dia per­son­al, per­mi­tien­do a los usuar­ios trans­mi­tir su propia bib­liote­ca de pelícu­las y series. Los desar­rol­ladores pueden uti­lizar­lo para eje­cu­tar servi­dores web ded­i­ca­dos, mien­tras que los hog­a­res con entu­si­as­tas de los video­jue­gos pueden con­fig­u­rar servi­dores pri­va­dos de Minecraft o uti­lizar soft­ware de vir­tu­al­ización como Dock­er para diver­sas fun­ciones.

Final­mente, un Mac antiguo puede con­ver­tirse en un cen­tro mul­ti­me­dia ded­i­ca­do para el salón, una alter­na­ti­va potente al Apple TV. Conec­ta­do a un tele­vi­sor vía HDMI y empare­ja­do con un tecla­do y track­pad Blue­tooth, ofrece acce­so a nave­g­adores web, ser­vi­cios de stream­ing sin apli­ca­ciones nati­vas y una platafor­ma más flex­i­ble para jue­gos que los dis­pos­i­tivos más lim­i­ta­dos.

Crédi­tos: Mal­colm Owen, AppleIn­sid­er (24 de abril de 2026).