Desarticulan Red Digital “Tía Paty” por Difamación y Extorsión.

Redac­ción Fron­tera Ink.

La red dig­i­tal cono­ci­da como “Tía Paty”, que con­cen­tró a más de 70 mil miem­bros, ha sido desar­tic­u­la­da de sus platafor­mas prin­ci­pales tras meses de con­tro­ver­sia y múlti­ples reportes por vul­ner­ar la inte­gri­dad de ciu­dadanos y difundir infor­ma­ción fal­sa. El eco­sis­tema oper­a­ba bajo un esque­ma de mon­e­ti­zación basa­do en el despres­ti­gio y la difusión de infor­ma­ción pri­va­da, según reportes del 26 de mar­zo de 2026 des­de Nue­vo León.

Lo que ini­ció como una pági­na de con­tenido viral evolu­cionó hacia una red de canales en Telegram con propósi­tos especí­fi­cos, incluyen­do ven­tas, difusión de con­tenido gen­er­al y un canal exclu­si­vo para “chismes”. Para acced­er a este últi­mo, los usuar­ios debían pagar una suscrip­ción de 300 pesos mex­i­canos. Este pago otor­ga­ba acce­so a infor­ma­ción no ver­i­fi­ca­da y ataques direc­tos con­tra par­tic­u­lares.

Denun­cias de usuar­ios afec­ta­dos indi­caron que la platafor­ma per­mitía la difamación paga­da, impactan­do sev­era­mente la rep­utación y el pat­ri­mo­nio de per­sonas y nego­cios locales. Colec­tivos y exper­tos en redes sociales cat­a­log­a­ron la pági­na como un espa­cio de vio­len­cia sis­temáti­ca, operan­do en el límite de la legal­i­dad.

Ante la pre­sión y los reportes en redes sociales con­ven­cionales, los admin­istradores de la red migraron sus opera­ciones a Telegram. La apli­cación de men­sajería ofrecía un may­or anon­i­ma­to y menor reg­u­lación, lo que per­mi­tió que el con­tenido escalara en agre­sivi­dad, con­vir­tién­dose en un foco de acoso cibernéti­co.

Bajo un esque­ma de manip­u­lación y chan­ta­je, la red, pre­sun­ta­mente oper­a­da por la figu­ra de “La Tía Paty”, uti­liz­a­ba un catál­o­go dig­i­tal para cap­tar mujeres con fal­sas prome­sas. Pos­te­ri­or­mente, estas mujeres eran con­ver­tidas en víc­ti­mas de extor­sión, de acuer­do con las denun­cias. El modus operan­di tam­bién se extendía a los denom­i­na­dos “sobri­nos”, a quienes se les exigían pagos económi­cos bajo la ame­naza de difundir con­tenido de carác­ter sex­u­al para dañar su rep­utación.

Crédi­tos: Infor­ma­ción de Bren­da Hernán­dez, pub­li­ca­da el 26 de mar­zo de 2026.