Demócratas Reavivan Debates sobre la 25ª Enmienda Tras Publicación de Trump en Redes Sociales.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Leg­is­ladores demócratas han solic­i­ta­do la invo­cación de la 25ª Enmien­da para des­ti­tuir al expres­i­dente Don­ald Trump, luego de una pub­li­cación en la platafor­ma de redes sociales Truth Social el Domin­go de Pas­cua, en la que ame­nazó con bom­bardear infraestruc­tura civ­il en Irán. El men­saje del expres­i­dente gen­eró una nue­va ron­da de lla­ma­dos para su remo­ción, citan­do pre­ocu­pación por su com­por­tamien­to.

En su pub­li­cación, el expres­i­dente Trump escribió, dele­tre­an­do una vul­gar­i­dad: “El martes será el Día de la Cen­tral Eléc­tri­ca, y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual! ¡Abran el maldito estre­cho, malditos locos, o vivirán en el infier­no — ¡SOLO OBSERVEN! Alaba­do sea Alá. Pres­i­dente DONALD J. TRUMP.”

En respues­ta, el Senador Chris Mur­phy, demócra­ta por Con­necti­cut, pub­licó en X: “Si estu­viera en el Gabi­nete de Trump, pasaría la Pas­cua lla­man­do a abo­ga­dos con­sti­tu­cional­is­tas sobre la 25ª Enmien­da. Esto es com­ple­ta y abso­lu­ta­mente desca­bel­la­do.” Otras fig­uras demócratas, incluyen­do las Rep­re­sen­tantes Yas­samin Ansari de Ari­zona y Melanie Stans­bury de Nue­vo Méx­i­co, tam­bién se sumaron a la peti­ción de uti­lizar la enmien­da.

Ante­ri­or­mente, los demócratas han solic­i­ta­do la apli­cación de la 25ª Enmien­da con­tra Trump, notable­mente después del asalto al Capi­to­lio de EE. UU. el 6 de enero de 2021, y en enero, el Senador Ed Markey, demócra­ta por Mass­a­chu­setts, hizo un lla­ma­do sim­i­lar en respues­ta a la prop­ues­ta de Trump de adquirir Groen­lan­dia. De man­era recíp­ro­ca, algunos repub­li­canos pidieron la remo­ción del expres­i­dente Joe Biden a través de la mis­ma enmien­da tras el informe de 2024 del fis­cal espe­cial Robert Hur, que señaló la “mala memo­ria” de Biden, y después de su desem­peño en un debate de junio de 2024.

A pesar de la retóri­ca par­tidista, la apli­cación de la 25ª Enmien­da es alta­mente improb­a­ble. El expres­i­dente Trump cuen­ta con el respal­do del Vicepres­i­dente JD Vance, su Gabi­nete y la may­oría repub­li­cana en el Con­gre­so. El por­tavoz de la Casa Blan­ca, Davis Ingle, afir­mó que “el Pres­i­dente Trump está tra­ba­jan­do incans­able­mente en nom­bre del pueblo esta­dounidense para cumplir su agen­da de sen­ti­do común Amer­i­ca First por la que casi 80 mil­lones de per­sonas lo eligieron.”

La 25ª Enmien­da, aña­di­da a la Con­sti­tu­ción de EE. UU. en 1967, abor­da cues­tiones de con­tinuidad pres­i­den­cial y vicepres­i­den­cial, incluyen­do la cober­tu­ra de vacantes y la capaci­dad del pres­i­dente para declararse inca­paz de cumplir con sus deberes. La Sec­ción Cua­tro autor­iza al vicepres­i­dente y a la may­oría del Gabi­nete, o a un “otro cuer­po” estable­ci­do por el Con­gre­so, a declarar a un pres­i­dente “inca­paz de ejercer los poderes y deberes de su car­go.”

Si esto ocurre, el vicepres­i­dente asume como pres­i­dente en fun­ciones. El pres­i­dente puede reanudar sus poderes a menos que, den­tro de cua­tro días, el vicepres­i­dente y el cuer­po ini­cial reafir­men su declaración. En ese caso, si el Con­gre­so, medi­ante una votación de dos ter­cios en ambas cámaras, con­cluye que el pres­i­dente es inca­paz de servir, el vicepres­i­dente con­tinúa actuan­do como pres­i­dente, lo que podría despo­jar per­ma­nen­te­mente al pres­i­dente de sus poderes.

Exper­tos legales, como Michael J. Ger­hardt, pro­fe­sor de dere­cho en la Uni­ver­si­dad de Car­oli­na del Norte, enfa­ti­zan que la 25ª Enmien­da tiene un enfoque lim­i­ta­do en la inca­paci­dad físi­ca o men­tal del pres­i­dente para desem­peñar su car­go, y no es un reme­dio para la mala con­duc­ta. El alto umbral de imple­mentación y el apoyo políti­co al expres­i­dente Trump hacen que su invo­cación sea un esce­nario de baja prob­a­bil­i­dad en el actu­al cli­ma políti­co.

Los redac­tores de la enmien­da uti­lizaron un lengua­je inten­cional­mente vago para cubrir diver­sos esce­nar­ios de dis­capaci­dad, pero no se pre­tendía que fuera un medio para des­ti­tuir a un pres­i­dente sim­ple­mente por deci­siones impop­u­lares, según Joel K. Gold­stein, pro­fe­sor eméri­to de dere­cho en la Uni­ver­si­dad de Saint Louis. La enmien­da fue rat­i­fi­ca­da el 10 de febrero de 1967, influ­en­ci­a­da en parte por la pre­ocu­pación sobre la inca­paci­dad pres­i­den­cial tras el asesina­to de John F. Kennedy.

Crédi­tos: Louis Jacob­son (Poli­ti­Fact), Amy Sher­man (Poli­ti­Fact), Senador Chris Mur­phy, Rep­re­sen­tante Yas­samin Ansari, Rep­re­sen­tante Melanie Stans­bury, Senador Ed Markey, Vicepres­i­dente JD Vance, Davis Ingle (por­tavoz de la Casa Blan­ca), Michael J. Ger­hardt (pro­fe­sor de dere­cho en la Uni­ver­si­dad de Car­oli­na del Norte), Joel K. Gold­stein (pro­fe­sor eméri­to de dere­cho en la Uni­ver­si­dad de Saint Louis), John D. Feer­ick (Wake For­est Law Review).