Avance contra el cáncer: Células “asesinas naturales” modificadas podrían revolucionar la inmunoterapia.

Redac­ción Fron­tera Ink.

La lucha con­tra el cáncer ha suma­do un nue­vo y potente ali­a­do en el cam­po de la inge­niería genéti­ca. Un equipo de inves­ti­gadores del MIT y la Escuela de Med­i­c­i­na de Har­vard ha desar­rol­la­do una téc­ni­ca para mod­i­ficar las célu­las NK (Nat­ur­al Killer o “asesinas nat­u­rales”), per­mi­tién­doles destru­ir tumores de man­era más efec­ti­va sin ser rec­haz­adas por el organ­is­mo del paciente. Este avance podría abrir la puer­ta a tratamien­tos “lis­tos para usarse”, elim­i­nan­do las sem­anas de espera que actual­mente requieren las ter­apias per­son­al­izadas.

A difer­en­cia de las ter­apias con­ven­cionales con célu­las T, que sue­len ser cos­tosas y tar­dadas, estas nuevas célu­las denom­i­nadas CAR-NK pueden obten­erse de donantes sanos. El gran desafío históri­co era que el sis­tema inmune del paciente solía atacar­las al recono­cer­las como extrañas. Sin embar­go, los cien­tí­fi­cos lograron “camu­flar” estas célu­las elim­i­nan­do cier­tas pro­teí­nas de su super­fi­cie y aña­di­en­do genes que las vuel­ven invis­i­bles ante las defen­sas del recep­tor, per­mi­tién­doles sobre­vivir y com­bat­ir el cáncer por mucho más tiem­po.

En prue­bas real­izadas con mod­e­los ani­males que sim­u­lan el sis­tema inmune humano, las célu­las CAR-NK mod­i­fi­cadas lograron elim­i­nar casi por com­ple­to las célu­las de lin­fo­ma en ape­nas tres sem­anas. Jianzhu Chen, pro­fe­sor de biología en el MIT, destacó que esta inge­niería de un solo paso no solo es más efi­ciente para matar el cáncer, sino que tam­bién es más segu­ra, ya que reduce drás­ti­ca­mente el ries­go de efec­tos secun­dar­ios graves como el sín­drome de lib­eración de cito­quinas, una com­pli­cación común en otros tratamien­tos de inmunoter­apia.

El poten­cial de este des­cubrim­ien­to no se limi­ta úni­ca­mente al cáncer. Los inves­ti­gadores ya tra­ba­jan con empre­sas biotec­nológ­i­cas para pro­bar estas célu­las en el tratamien­to del lupus, una enfer­medad autoin­mune donde el cuer­po se ata­ca a sí mis­mo. Con la posi­bil­i­dad de ini­ciar ensayos clíni­cos próx­i­ma­mente, esta tec­nología prom­ete trans­for­mar el diag­nós­ti­co de cáncer en una batal­la inmedi­a­ta, donde el paciente reci­ba el tratamien­to nece­sario des­de el primer día.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el estu­dio pub­li­ca­do en Nature Com­mu­ni­ca­tions por Anne Trafton del MIT News.