Las recientes tensiones geopolíticas han generado incertidumbre en los mercados internacionales, afectando el intercambio de bienes y servicios. Sectores como la energía, la tecnología y los alimentos se han visto especialmente impactados.
Expertos señalan que la diversificación de proveedores y la cooperación internacional serán clave para mitigar los efectos a mediano plazo.





