Redacción Frontera Ink.
Documentos internos, revelados en 2024 por The Associated Press, han expuesto una presunta cultura de corrupción estructural dentro de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, detallando cómo agentes federales habrían desviado operaciones antidrogas para financiar lujos y mantener vínculos con grupos delictivos.
La investigación apunta a un patrón de mal uso de recursos y conductas ilícitas, con el caso del exagente José Irizarry como un ejemplo central. Irizarry fue condenado a 12 años de prisión tras admitir su participación en esquemas de corrupción y sus nexos con cárteles colombianos mientras formaba parte de la agencia.
Según los reportes, Irizarry confesó que él y otros miembros del denominado “Equipo América” habrían utilizado dinero incautado, fondos operativos y pagos destinados a informantes. Estos recursos se habrían desviado para financiar viajes, fiestas internacionales, cenas costosas y estilos de vida opulentos.
La revelación de estos documentos también subraya fallas significativas en la supervisión interna de la DEA. Se describe un ambiente en el que ciertas prácticas indebidas habrían sido toleradas durante años, a pesar de la misión crucial de la institución en el combate al narcotráfico global.
Créditos: The Associated Press.





