Redacción Frontera Ink.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó el jueves 30 de abril la intromisión de Estados Unidos en los asuntos internos del país, luego de que el Departamento de Justicia estadounidense acusara al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de narcotráfico. Sheinbaum sugirió que la imputación podría tener “motivos políticos” y subrayó la defensa de la soberanía nacional ante estas acciones.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria afirmó que bajo ninguna circunstancia se permitirá la injerencia de un gobierno extranjero en decisiones que competen exclusivamente al gobierno de México. Insistió en que la Fiscalía General de la República (FGR) solo debería proceder con una solicitud de extradición si existen “pruebas contundentes e irrefutables”. “Si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del Departamento de Justicia es político”, declaró Sheinbaum.
La acusación del Departamento de Justicia de EE. UU. vincula a Rocha Moya, junto con el senador Enrique Inzunza Cázarez y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez, en un esquema de protección al Cártel de Sinaloa, específicamente a la facción de Los Chapitos. Se les señala de proteger a líderes del cártel de investigaciones y procesos judiciales, además de presuntamente proporcionar información confidencial de seguridad y del Ejército para facilitar actividades delictivas.
Otros funcionarios nombrados en la acusación incluyen a Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas; Dámaso Castro Zaavedra, vicefiscal; Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad; y Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de Sinaloa. Sheinbaum enfatizó que su administración no encubrirá a nadie que haya cometido un delito, pero reiteró la importancia de pruebas sólidas en cualquier proceso legal.
La presidenta criticó que las pruebas presentadas por Estados Unidos se basen en “el dicho de una persona” y en una “hoja de papel” como supuesta evidencia de sobornos. Señaló que es un hecho “nunca en la historia” que una administración estadounidense inicie un proceso contra un gobernador mexicano en funciones.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió la solicitud de extradición contra Rocha Moya y otras nueve personas el martes 28 de abril. Posteriormente, la Cancillería turnó los documentos a la FGR para su análisis y determinación sobre la procedencia de la solicitud, conforme a la legislación mexicana.
Créditos: Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum (30 de abril de 2026), Comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos.





