Redacción Frontera Ink.
Investigadores de seguridad de LayerX han revelado que decenas de extensiones de navegador están recolectando y vendiendo abiertamente los datos de más de 6.5 millones de usuarios. Esta práctica, a menudo legalmente amparada por las políticas de privacidad de las propias extensiones, expone un riesgo significativo para la privacidad digital, según los hallazgos publicados el 27 de abril de 2026.
El informe de LayerX Security identifica más de 80 extensiones que extraen información para lucro, a pesar de que muchas se presentan como herramientas legítimas. Los investigadores señalan que la clave de su legalidad radica en la divulgación de estas prácticas en sus políticas de privacidad, un documento que, según el estudio, el 71 por ciento de las extensiones en la Chrome Web Store ni siquiera publican.
Entre los casos destacados, los investigadores identificaron un editor anónimo responsable de 24 extensiones dirigidas a usuarios de servicios de streaming como Netflix y Hulu. Estas herramientas, que suman casi 800,000 usuarios, recopilan datos como el historial de visualización, preferencias de contenido y suscripciones, información que no se indica en las descripciones de las extensiones en las tiendas.
La investigación también advierte sobre una docena de extensiones de bloqueo de anuncios que, paradójicamente, venden datos de usuarios. Por ejemplo, “Stands AdBlocker”, con 3 millones de usuarios, vende datos de navegación a terceros para “fines de análisis de mercado”. Otra extensión, “Poper Blocker”, con 2 millones de usuarios, comercializa identificadores, actividad de navegación y perfiles de comportamiento, incluyendo datos sensibles inferidos como condiciones de salud o creencias religiosas.
Los investigadores también encontraron ejemplos de prácticas engañosas, como “Dashy New Tab”, cuya descripción en la tienda indica que “no vende sus datos”, mientras que su política de privacidad real especifica lo contrario. Además, casi 30 de las extensiones identificadas están dirigidas a herramientas de inteligencia de ventas B2B, lo que representa un riesgo para la fuga de datos corporativos a bases de datos comerciales accesibles para competidores.
Ante estos hallazgos, los expertos de LayerX recomiendan a los usuarios leer detenidamente las políticas de privacidad de sus extensiones, especialmente si son extensas. Asimismo, instan a las empresas a implementar políticas y herramientas automatizadas para restringir el uso de extensiones sospechosas o no deseadas en sus máquinas corporativas.
Créditos: LayerX Security report; Ernestas Naprys / Cybernews.





