EE.UU.: Ejecutiva de Trulieve Clave en la Reclasificación Federal de la Marihuana.

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Redac­ción Fron­tera Ink.

EE.UU.: Kim Rivers, CEO de Trulieve, una impor­tante com­pañía de cannabis con sede en Flori­da, jugó un papel fun­da­men­tal en la emisión de una orden ejec­u­ti­va por parte del Pres­i­dente Don­ald Trump el 18 de diciem­bre de 2025. Dicha orden instruye al Fis­cal Gen­er­al de EE.UU., Pam Bon­di, a reclasi­ficar la mar­i­hua­na como una dro­ga menos peli­grosa, cam­bián­dola de la cat­e­goría Anexo I a Anexo III. Esta direc­triz pres­i­den­cial mar­ca la refor­ma fed­er­al de dro­gas más sig­ni­fica­ti­va en casi sesen­ta años, prome­tien­do impactos financieros sus­tan­ciales para las empre­sas del sec­tor.

La reclasi­fi­cación lib­er­aría a las com­pañías de cannabis del códi­go fis­cal 280e, que actual­mente impone una tasa impos­i­ti­va efec­ti­va de has­ta el 60% sobre los ingre­sos bru­tos al lim­i­tar sev­era­mente las deduc­ciones com­er­ciales. Para Trulieve, que reportó ven­tas de $1.2 mil mil­lones en 2025 pero una pér­di­da neta de $122.2 mil­lones el año pasa­do, el cam­bio podría sig­nificar un “giro de la noche a la mañana” hacia la rentabil­i­dad, según Rivers.

Durante los últi­mos dos años, Rivers lid­eró una cam­paña de cabildeo jun­to a otros líderes empre­sar­i­ales y defen­sores para per­suadir al Pres­i­dente Trump. Su influ­en­cia le val­ió el apo­do de “susurrado­ra de Trump” en la indus­tria, desta­can­do su habil­i­dad para rep­re­sen­tar al sec­tor y debatir con opos­i­tores, incluyen­do al Pres­i­dente de la Cámara de Rep­re­sen­tantes, Mike John­son, en la Ofic­i­na Oval. Rivers tam­bién ha real­iza­do dona­ciones a gru­pos políti­cos vin­cu­la­dos a Trump, for­t­ale­cien­do su acce­so e impacto.

El Pres­i­dente Trump, quien según informes no con­sume alco­hol ni dro­gas, tomó la decisión basán­dose en la creen­cia de que era lo mejor para el pueblo esta­dounidense, según declara­ciones de Rivers. Trulieve, cofun­da­da por Rivers, ha cre­ci­do des­de un úni­co dis­pen­sario en Tal­la­has­see en 2016 has­ta con­ver­tirse en una poten­cia del cannabis con casi 239 tien­das en ocho esta­dos. La com­pañía dom­i­na el mer­ca­do médi­co de Flori­da con una cuo­ta del 35% y ven­tas de $2 mil mil­lones en 2025.

Aunque la repro­gra­mación no legal­iza la mar­i­hua­na a niv­el fed­er­al, es un paso cru­cial que refle­ja un cam­bio en la pos­tu­ra del gob­ier­no esta­dounidense hacia el cannabis. Rivers predice que, con el tiem­po, la mar­i­hua­na será legal a niv­el fed­er­al, descri­bi­en­do el pro­ce­so como “décadas en desar­rol­lo”. Ella enfa­ti­za que el tema tra­sciende las divi­siones políti­cas, cen­trán­dose en la lib­er­tad per­son­al y el bien­es­tar.

Crédi­tos: Will Yakow­icz, Forbes (Artícu­lo “Meet The Cannabis Industry’s Trump Whis­per­er”, pub­li­ca­do el 17 de abril de 2026 y actu­al­iza­do el 22 de abril de 2026).