Blindaje en el Pacífico: Arriban 103 marinos a Puerto Vallarta para reforzar la seguridad tras caída de “El Mencho”

Redac­ción Fron­tera Ink

La estrate­gia de seguri­dad en las costas del Pací­fi­co mex­i­cano se ha inten­si­fi­ca­do tras el fal­l­ec­imien­to de Neme­sio Oseguera Cer­vantes, alias “El Men­cho”. Al muelle de la Admin­is­tración del Sis­tema Por­tu­ario Nacional (ASIPONA) en Puer­to Val­lar­ta, Jalis­co, arribó el buque ARM “Usumac­in­ta” con un con­tin­gente de 103 ele­men­tos de Infan­tería de Mari­na y vehícu­los oper­a­tivos tipo pick-up, con el obje­ti­vo de con­tener posi­bles brotes de vio­len­cia y pro­te­ger a la población civ­il en la región.

La Sec­re­taría de Mari­na infor­mó que este despliegue bus­ca mit­i­gar y pre­venir actos delic­tivos con­tra establec­imien­tos com­er­ciales y bienes mate­ri­ales que se han repor­ta­do en diver­sas colo­nias de la zona costera. Los mari­nos recién lle­ga­dos se suman a las unidades que ya real­izan recor­ri­dos de vig­i­lan­cia aérea, marí­ti­ma y ter­restre, reforzan­do la pres­en­cia del Esta­do en una región que se encuen­tra bajo obser­vación pri­or­i­taria debido a los recientes even­tos vin­cu­la­dos al lid­er­az­go del crimen orga­ni­za­do.

El ARM “Usumac­in­ta”, una pieza clave en la logís­ti­ca de la Fuerza Naval del Pací­fi­co, no solo sirve para el trans­porte mil­i­tar, sino que fun­ciona como una platafor­ma oper­a­ti­va capaz de mov­i­lizar com­pañías anfib­ias, equipo tác­ti­co y arma­men­to orgáni­co. Esta embar­cación cuen­ta además con una cubier­ta de vue­lo dis­eña­da para recibir helicópteros, lo que facili­ta una respues­ta ráp­i­da ante cualquier zona de desas­tre o con­flic­to que pon­ga en ries­go la inte­gri­dad de las famil­ias mex­i­canas.

A través de la Déci­ma Segun­da Zona Naval, la Arma­da de Méx­i­co reit­eró su com­pro­miso de man­ten­er el Esta­do de dere­cho en coor­di­nación con las autori­dades de los tres órdenes de gob­ier­no. Con estas acciones, se bus­ca garan­ti­zar que la paz social en Puer­to Val­lar­ta y sus alrede­dores se man­ten­ga estable, ase­gu­ran­do que la infraestruc­tura estratég­i­ca y la vida cotid­i­ana de los ciu­dadanos no se vean com­pro­meti­das por la coyun­tu­ra de seguri­dad actu­al.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de César Arel­lano, Iván Evair Sal­daña y Gus­ta­vo Castil­lo para La Jor­na­da.