El fenómeno del magnesio: ¿Es necesario el suplemento viral que inunda las redes sociales?

Redac­ción Fron­tera Ink.

El mag­ne­sio se ha posi­ciona­do como el min­er­al estrel­la en las ten­den­cias de bien­es­tar de las redes sociales, donde usuar­ios y creadores de con­tenido pro­mueven su con­sumo diario para com­bat­ir el estrés, mejo­rar la digestión y for­t­ale­cer los hue­sos. Este min­er­al es, sin duda, una pieza clave para el organ­is­mo, pues par­tic­i­pa en más de 300 reac­ciones bio­quími­cas esen­ciales, des­de la reg­u­lación del rit­mo cardía­co has­ta el man­ten­imien­to del sis­tema inmunológi­co y los nive­les de azú­car en la san­gre. Sin embar­go, surge una inter­ro­gante críti­ca entre los exper­tos de salud: ¿real­mente nece­si­ta­mos recur­rir a las pastil­las?

A difer­en­cia de lo que sug­ieren muchos videos virales, la defi­cien­cia de mag­ne­sio es poco común en per­sonas sanas. Espe­cial­is­tas de insti­tu­ciones como Hous­ton Methodist y la Clíni­ca Cleve­land coin­ci­den en que una dieta equi­li­bra­da suele ser sufi­ciente para cubrir los requer­im­ien­tos diar­ios. El cuer­po humano no pro­duce mag­ne­sio de for­ma nat­ur­al, pero los ali­men­tos ofre­cen una matriz de nutri­entes com­ple­ja que per­mite una mejor absor­ción que los suple­men­tos ais­la­dos, los cuales, además, no están reg­u­la­dos por agen­cias como la FDA.

El con­sumo de suple­men­tos sin super­visión médi­ca con­ll­e­va ries­gos que no deben igno­rarse. Mien­tras que el exce­so de mag­ne­sio prove­niente de los ali­men­tos es elim­i­na­do de for­ma nat­ur­al por los riñones, las dosis altas en pastil­las pueden provo­car des­de náuse­as, diar­rea y calam­bres abdom­i­nales, has­ta com­pli­ca­ciones graves como pre­sión arte­r­i­al baja, debil­i­dad mus­cu­lar y, en casos extremos de sobre­do­sis, arrit­mias cardía­cas o paros res­pi­ra­to­rios. Los Insti­tu­tos Nacionales de Salud (NIH) señalan que el límite diario recomen­da­do ron­da los 400 miligramos para hom­bres y 310 miligramos para mujeres, cifras que muchos suple­men­tos en línea dupli­can peli­grosa­mente.

Para quienes bus­can opti­mizar sus nive­les de este min­er­al, la recomen­dación de los exper­tos es pri­orizar la ali­mentación. El con­sumo de veg­e­tales de hoja verde, fru­tos sec­os, legum­bres y lácteos bajos en grasa pro­por­ciona la dosis nece­saria de for­ma segu­ra. Inclu­so el choco­late amar­go es una exce­lente fuente, apor­tan­do unos 64 miligramos por cada onza. En últi­ma instan­cia, a menos que exista una condi­ción médi­ca diag­nos­ti­ca­da como la enfer­medad de Crohn o dia­betes no con­tro­la­da, no hay una razón de peso para inte­grar suple­men­tos de mag­ne­sio a la ruti­na diaria, reafir­man­do que en nutri­ción, la comi­da siem­pre debe ir primero.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de Julia Mus­to para The Inde­pen­dent y datos de los Insti­tu­tos Nacionales de Salud.