Una catástrofe ferroviaria sin precedentes ha sacudido a España. El choque entre un tren de Iryo (ruta Málaga-Madrid) y uno de Renfe (Madrid-Huelva) ha dejado un saldo preliminar de 39 víctimas fatales y más de 120 heridos. El siniestro se produjo tras el descarrilamiento de los últimos vagones de la unidad de Iryo, provocando un impacto devastador.
A pesar de que las vías y los convoyes eran de reciente tecnología, el presidente regional, Juanma Moreno Bonilla, ha señalado que las labores de rescate continúan con maquinaria pesada para localizar posibles víctimas bajo los restos. Mientras el presidente Pedro Sánchez y la Casa Real acompañan a las familias en la zona del desastre, las autoridades investigan las “extrañas circunstancias” de este suceso, descartando por ahora el factor humano.





