“Un año de fracaso”: The Lancet lanza demoledora crítica contra la gestión de RFK Jr. al frente de Salud.

Redac­ción Fron­tera Ink.

En un hecho sin prece­dentes para la comu­nidad cien­tí­fi­ca glob­al, The Lancet, una de las revis­tas médi­cas más pres­ti­giosas y antiguas del mun­do, ha emi­ti­do un juicio lap­i­dario con­tra Robert F. Kennedy Jr. al cumplirse su primer año como Sec­re­tario de Salud y Ser­vi­cios Humanos (HHS) de los Esta­dos Unidos. Bajo el títu­lo “Robert F. Kennedy Jr: 1 año de fra­ca­so”, la edi­to­r­i­al advierte que la destruc­ción provo­ca­da en ape­nas 12 meses podría tar­dar gen­era­ciones en repararse.

El recuen­to de los daños La jun­ta edi­to­r­i­al de la revista cat­a­lo­ga las acciones de Kennedy como un ataque direc­to a la cien­cia estable­ci­da. Entre los pun­tos más críti­cos señal­a­dos se encuen­tran:

  • Des­man­te­lamien­to insti­tu­cional: Despi­do masi­vo de emplea­d­os de agen­cias de salud y recortes a la inves­ti­gación cien­tí­fi­ca de van­guardia.
  • Con­tradic­ción cien­tí­fi­ca: Revisión de guías y recomen­da­ciones para favore­cer creen­cias mar­ginales sobre décadas de evi­den­cia cien­tí­fi­ca.
  • Cri­sis de vac­u­nación: Debili­ta­mien­to de las políti­cas de inmu­nización y pro­mo­ción de “cien­cia basura”.

La pub­li­cación coin­cide con una real­i­dad alar­mante en las calles: Esta­dos Unidos aca­ba de super­ar los 1,000 casos de sarampión en lo que va de 2026, lo que pone al país al bor­de de perder su esta­tus de nación libre de esta enfer­medad. El Dr. Amesh Adal­ja, de la Uni­ver­si­dad Johns Hop­kins, señaló a NPR que estos resul­ta­dos no deberían sor­pren­der a nadie, dado que se colocó al “defen­sor anti­va­c­u­nas más pro­lí­fi­co” en la posi­ción de may­or poder san­i­tario del gob­ier­no fed­er­al.

Guer­ra de declara­ciones La respues­ta del HHS no se hizo esper­ar. El por­tavoz Andrew Nixon acusó a la revista de preferir el “teatro políti­co” sobre los hechos, sugirien­do que la frus­tración de The Lancet deri­va de que el gob­ier­no ya no dirige fon­dos públi­cos hacia intere­ses indus­tri­ales alin­ea­d­os con la pub­li­cación. Por su parte, el pro­pio Kennedy ha man­tenido su pos­tu­ra de des­dén hacia las revis­tas médi­cas tradi­cionales, a las que cal­i­fi­ca de “cor­rup­tas” y sub­or­di­nadas a la indus­tria far­ma­céu­ti­ca.

Mien­tras ali­a­dos como el direc­tor del NIH, Jay Bhat­tacharya, defien­den a Kennedy ase­gu­ran­do que está “limpiando el desas­tre” que otros ayu­daron a crear, la desaprobación públi­ca crece. Según encues­tas recientes, el 59% de los esta­dounidens­es rec­haza las medi­das tomadas por RFK Jr., dejan­do a la cien­cia esta­dounidense en un esta­do de incer­tidum­bre y división que la comu­nidad inter­na­cional obser­va con pro­fun­do rece­lo.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de Will Stone para NPR y la edi­to­r­i­al de The Lancet de mar­zo de 2026.