Redacción Frontera Ink.
A más de quince años de su muerte, la figura de Michael Jackson vuelve a enfrentar un juicio devastador en los tribunales de Estados Unidos. Una nueva demanda federal, presentada el pasado viernes en California, acusa al fallecido “Rey del Pop” de haber sido un depredador sexual sistemático que drogó y abusó de un grupo de hermanos durante años. El documento legal, interpuesto por Edward, Dominic y Aldo Cascio, junto a su hermana Marie-Nicole Porte, señala no solo al cantante, sino también a la empresa Michael Jackson Company y a diversos gestores de su patrimonio por facilitar y encubrir estos crímenes.
De acuerdo con la querella, Jackson utilizó tácticas de “lavado de cerebro” y manipulación desde que los demandantes eran niños, utilizando alcohol, drogas y pornografía para desensibilizarlos ante los presuntos abusos. Los hermanos Cascio, quienes durante décadas defendieron públicamente la inocencia del artista, declararon que no fue sino hasta el estreno del documental Leaving Neverland en 2019 que lograron “desprogramarse” y comprender la realidad del daño sufrido. Uno de los testimonios más crudos proviene de Aldo Cascio, quien relató recientemente cómo los abusos comenzaron en situaciones cotidianas, sumiéndolo en una depresión profunda que lo llevó a considerar el suicidio.
Por su parte, el equipo legal del patrimonio de Jackson ha calificado la demanda como un “intento desesperado por obtener dinero”. Martin Singer, representante del Estate, argumentó que esta acción legal es una táctica contradictoria, dado que la familia mantuvo la inocencia de Michael por más de 25 años. Además, el patrimonio sostiene que los hermanos fueron engañados anteriormente para firmar acuerdos de confidencialidad y arbitraje privado, los cuales los demandantes ahora buscan anular en una corte de Beverly Hills.
El caso reabre una de las heridas más profundas en la historia de la cultura pop, enfrentando el legado artístico de Jackson contra acusaciones de tráfico sexual infantil y abuso de poder. Mientras los jueces deciden si el caso debe resolverse en un juicio público o en un arbitraje confidencial, la opinión pública vuelve a cuestionar los secretos que se escondían detrás de las puertas de Neverland y el papel de los empleados que, según la demanda, reservaban habitaciones de hotel estratégicas para facilitar los encuentros del cantante con menores.
Créditos: Información basada en el reporte de Josh Marcus para The Independent y cables de Associated Press.





