Matamoros bajo asedio: Despliegue militar por aire y tierra genera alerta máxima en Ejido Sandoval.

Redac­ción Fron­tera Ink.

La ten­sión se ha apoder­a­do de Mata­moros, Tamauli­pas, tras el ini­cio de un oper­a­ti­vo de alto impacto eje­cu­ta­do por el Ejérci­to Mex­i­cano en las inmedia­ciones del Eji­do San­doval. Des­de las primeras horas de este jueves, el Gob­ier­no Munic­i­pal emi­tió un avi­so de seguri­dad urgente, exhor­tan­do a las famil­ias a res­guardarse y evi­tar la zona ante la inten­si­dad de las acciones mil­itares que mantienen par­al­iza­do ese sec­tor de la ciu­dad.

El despliegue, que comen­zó alrede­dor de las 6:00 horas, incluye una fuerte mov­i­lización de tropas ter­restres y el apoyo de helicópteros que patrul­lan a baja altura. Aunque las autori­dades fed­erales han guarda­do her­metismo sobre el obje­ti­vo especí­fi­co de la mis­ión, la mag­ni­tud del oper­a­ti­vo ocurre en un con­tex­to nacional de alta volatil­i­dad tras la muerte de Neme­sio Oseguera Cer­vantes, alias El Men­cho, even­to que ha desa­ta­do una ola de más de 250 nar­coblo­queos en 19 esta­dos del país, inclu­i­do Tamauli­pas.

Has­ta el momen­to, el Ayun­tamien­to de Mata­moros se ha lim­i­ta­do a pedir a la población que se man­ten­ga infor­ma­da a través de canales ofi­ciales y que no se acerque al área de con­flic­to has­ta nue­vo avi­so. La pres­en­cia cas­trense en el Eji­do San­doval sug­iere una operación de pre­cisión con­tra obje­tivos estratégi­cos del crimen orga­ni­za­do, en un esfuer­zo por con­tener posi­bles reac­ciones vio­len­tas derivadas de los recientes rea­co­mo­d­os en las estruc­turas de los cárte­les.

La vig­i­lan­cia se mantiene extrema en los acce­sos y sal­i­das de la zona, mien­tras el Gabi­nete de Seguri­dad Nacional mon­i­torea el desar­rol­lo de los hechos para pre­venir que el cli­ma de inse­guri­dad se extien­da a otras áreas urbanas. Se recomien­da a los ciu­dadanos extremar pre­cau­ciones y repor­tar cualquier situación de ries­go a los números de emer­gen­cia, mien­tras las fuerzas fed­erales con­sol­i­dan su posi­ción en el ter­ri­to­rio.