Redacción Frontera Ink.
El Gimnasio Municipal Josué Neri Santos volvió a vibrar como en sus mejores épocas. Este domingo, el olor a palomitas y el griterío de la afición enmarcaron una función que fue más allá de las llaves y los costalazos: Ciudad Juárez se unió para rendirle tributo a una leyenda del pancracio, el gran Julio Quiroga, mejor conocido como el “Loco de la Chaveña”.
Con un lleno total que recordó las carteleras doradas de los años ochenta, las familias fronterizas se reunieron para honrar al hombre que inmortalizó la frase: “¡No estoy loco, chato, no estoy loco!”, dedicada al recordado cronista Edilberto “Chato” Chávez. Quiroga no solo fue un luchador y referee de respeto, sino el rostro que anunciaba las batallas en el icónico programa Ídolos del Ring.
El momento cumbre llegó cuando Juan Escalante, titular del Instituto Municipal del Deporte, entregó una placa de reconocimiento a los familiares del homenajeado. Mientras las pantallas proyectaban imágenes de la trayectoria de Quiroga, el gimnasio estalló en un aplauso cerrado que puso la piel de gallina a más de uno. “Gracias al Presidente Cruz Pérez Cuéllar por apoyar esta cartelera y por permitirnos honrar a un hombre que ya es leyenda”, expresó Escalante ante la multitud.
La fiesta empezó desde las 5:00 de la tarde con payasitos y regalos para los más pequeños, quienes entraron gratis para disfrutar del espectáculo. Después, los gladiadores del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) salieron a romperse el alma en el ring, entregando una función de alarido que dejó claro que, en Juárez, la lucha libre sigue siendo el deporte rey del pueblo. Con este homenaje, la frontera salda una deuda con uno de sus personajes más pintorescos y queridos, asegurando que el legado de Julio Quiroga siga vivo cada vez que suene la campana.
Créditos: Información basada en el evento del Instituto Municipal del Deporte del 4 de mayo de 2026.





