Tras un inicio de mes incierto por las dudas sobre la rentabilidad real de la Inteligencia Artificial, el mercado tecnológico ha vuelto a tomar las riendas.
El S&P 500 y el Nasdaq cerraron al alza gracias a un nuevo impulso de gigantes como Nvidia —que reafirma su dominio tras un acuerdo con Meta—, Amazon y Microsoft.
A pesar de que la Reserva Federal mantiene la cautela respecto a los tipos de interés, el optimismo por la demanda de hardware y almacenamiento para IA ha logrado disipar, por ahora, el miedo a las valoraciones excesivas.





