La OMS se prepara para un “peor escenario” ante la amenaza nuclear en Irán.

Redac­ción Fron­tera Ink.

En un momen­to de máx­i­ma ten­sión inter­na­cional, la Orga­ni­zación Mundi­al de la Salud (OMS) ha admi­ti­do que se encuen­tra en esta­do de vig­i­lan­cia extrema ante la posi­bil­i­dad de un inci­dente nuclear. Hanan Balkhy, direc­to­ra region­al de la OMS para el Mediter­rá­neo Ori­en­tal, con­fir­mó que el organ­is­mo está trazan­do planes para el peor de los esce­nar­ios tras la escal­a­da de los bom­bardeos con­jun­tos entre Esta­dos Unidos e Israel en ter­ri­to­rio iraní.

Balkhy señaló que, aunque la orga­ni­zación está refres­can­do la capac­itación de su per­son­al sobre cómo respon­der a la exposi­ción por radiación, las con­se­cuen­cias de un even­to de esta mag­ni­tud serían dev­as­ta­do­ras y duraderas por décadas. La pre­ocu­pación surge tras el ini­cio de la Operación Epic Fury el pasa­do 28 de febrero, una cam­paña mil­i­tar lid­er­a­da por la admin­is­tración de Don­ald Trump con el obje­ti­vo declar­a­do de elim­i­nar la capaci­dad nuclear de Teherán.

La incer­tidum­bre sobre la ver­dadera capaci­dad de Irán ha gen­er­a­do frac­turas inclu­so den­tro del gob­ier­no esta­dounidense. Esta sem­ana, Joe Kent renun­ció a su car­go como direc­tor del Cen­tro Nacional Con­trater­ror­is­mo, afir­man­do que no podía apo­yar una guer­ra con­tra una nación que, según sus pal­abras, no rep­re­senta­ba una ame­naza inmi­nente. Por otro lado, la Direc­to­ra de Inteligen­cia Nacional, Tul­si Gab­bard, sos­tu­vo ante el Sena­do que los ataques pre­vios ya habían oblit­er­a­do el pro­gra­ma de enriquec­imien­to iraní, dejan­do las insta­la­ciones sub­ter­ráneas sel­l­adas con cemen­to.

Pese a estas declara­ciones, la OMS mantiene su pos­tu­ra de aler­ta ante cualquier ataque a insta­la­ciones nuclear­es o el uso de arma­men­to tác­ti­co. Para los exper­tos de Naciones Unidas, el ries­go no es solo region­al, sino glob­al, y la his­to­ria de inci­dentes pre­vios —ya sean acci­den­tales o inten­ciona­dos— sirve como un recorda­to­rio som­brío de que ningu­na preparación es sufi­ciente para pre­venir el daño humano que una cri­sis de este tipo des­en­ca­denaría.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de Rhi­an Lubin para The Inde­pen­dent y declara­ciones a Politi­co del 19 de mar­zo de 2026.