Investigación Revela que la Casa de la Moneda de EE. UU. Adquirió Oro Vinculado a Cártel Colombiano.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Una inves­ti­gación del diario The New York Times rev­eló que la Casa de la Mon­e­da de Esta­dos Unidos adquir­ió oro proce­dente de casas de empeño extran­jeras y de inter­me­di­ar­ios vin­cu­la­dos a nar­co­traf­i­cantes, incluyen­do el cár­tel colom­biano Clan del Gol­fo. El repor­ta­je, pub­li­ca­do el 27 de abril de 2026, detal­ló cómo la insti­tu­ción uti­lizó “arti­mañas lóg­i­cas” durante décadas para clasi­ficar oro de ori­gen extran­jero como si fuera extraí­do en Esta­dos Unidos, a pesar de la leg­is­lación fed­er­al que exige el uso exclu­si­vo de oro nacional para las mon­edas des­ti­nadas a inver­sores.

La inves­ti­gación, que duró casi tres años y fue real­iza­da por los reporteros Justin Scheck, Fed­eri­co Rios y Simón Posa­da, ras­treó la cade­na de sum­in­istro des­de un inter­me­di­ario en Texas has­ta una empre­sa colom­biana con un his­to­r­i­al legal cues­tion­able. Esto llevó al equipo a Cau­ca­sia, Colom­bia, una región min­era con­tro­la­da por el Clan del Gol­fo, un grupo des­ig­na­do como ter­ror­ista por Esta­dos Unidos, cono­ci­do por su trá­fi­co de dro­gas y oro.

En el corazón del ter­ri­to­rio del cár­tel, especí­fi­ca­mente en un ran­cho ganadero propiedad del gob­ier­no cono­ci­do como La Mandin­ga, los reporteros doc­u­men­taron opera­ciones min­eras ile­gales donde el Clan del Gol­fo cobra cuo­tas a los mineros. Estos mineros, a su vez, venden el oro a com­er­ciantes que tam­bién pagan al cár­tel, y estos com­er­ciantes lo expor­tan a la cade­na de sum­in­istro que even­tual­mente lle­ga a provee­dores de la Casa de la Mon­e­da de EE. UU.

Según un informe de vig­i­lan­cia fed­er­al de 2024, la Casa de la Mon­e­da había deja­do de inda­gar sobre el ori­gen del oro de sus provee­dores hace más de 20 años. Ini­cial­mente, un por­tavoz de la insti­tu­ción afir­mó que solo com­pra­ba oro esta­dounidense. Sin embar­go, los reg­istros de envíos y tes­ti­mo­nios de provee­dores rev­e­laron que importa­ban y fundían toneladas de oro extran­jero, a veces mez­clán­do­lo con oro esta­dounidense, antes de vender­lo a la Casa de la Mon­e­da.

Tras la pre­sentación de las con­clu­siones, la Casa de la Mon­e­da culpó a sus provee­dores, quienes a su vez respon­s­abi­lizaron a sus inter­me­di­ar­ios. Una por­tavoz del Depar­ta­men­to del Tesoro de EE. UU., que super­visa la Casa de la Mon­e­da, negó ini­cial­mente cualquier prob­le­ma sistémi­co. No obstante, pos­te­ri­or­mente declaró que el depar­ta­men­to está inves­ti­gan­do la adquisi­ción de oro y ha endure­ci­do sus nor­mas de abastec­imien­to para ase­gu­rar que Esta­dos Unidos sea la “fuente prin­ci­pal” del oro que com­pra la insti­tu­ción.

Crédi­tos: Inves­ti­ga­cion de ‘The New York Times’, informe de vig­i­lan­cia fed­er­al de 2024, declara­ciones de por­tav­o­ces de la Casa de la Mon­e­da y el Depar­ta­men­to del Tesoro de EE. UU.