Redacción Frontera Ink.
La informalidad laboral continúa siendo uno de los desafíos más arraigados del mercado de trabajo en México, afectando a más de la mitad de la población ocupada. No obstante, ciertos municipios, principalmente en la región norte del país, destacan por registrar niveles significativamente inferiores al promedio nacional, impulsados por una robusta presencia de empleo formal, intensa actividad industrial y un mayor acceso a la seguridad social. En el primer trimestre de 2026, la tasa de informalidad laboral en el país se ubicó en un 54.8% de la población ocupada, lo que representa 32.6 millones de personas, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Estos focos de formalidad contrastan marcadamente con el panorama general. Municipios como Arteaga, Coahuila, reportaron la tasa más baja de informalidad, con solo un 19.2% de su población ocupada en condiciones informales durante el primer trimestre de 2025. Otros municipios con indicadores favorables incluyen San Nicolás de los Garza, Nuevo León; San Juan de Sabinas, Coahuila; Chihuahua; y Saltillo, todos ubicados en estados con una fuerte vocación industrial y manufacturera.
La baja informalidad en estas zonas se atribuye a factores estructurales y económicos específicos. La cercanía con Estados Unidos, la integración en cadenas de valor globales y la atracción de inversión extranjera directa han fortalecido los mercados laborales formales en esta región. Esto se traduce en una mayor generación de empleos con prestaciones, salarios competitivos y una mayor afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social, además de tasas de educación superiores que proporcionan mano de obra calificada.
La informalidad laboral, por otro lado, acarrea severas consecuencias para los trabajadores, incluyendo la falta de acceso a servicios de salud y pensiones, así como una mayor probabilidad de percibir ingresos bajos y caer en situación de pobreza laboral. La persistencia de este fenómeno subraya la urgencia de políticas públicas enfocadas en la formalización y el desarrollo de actividades económicas de alta productividad.
Créditos: Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), El Economista, El Financiero, México ¿Cómo Vamos?





