ICE planea el cierre del mayor centro de detención del país en El Paso

Redac­ción Fron­tera Ink.

En un giro ines­per­a­do para la políti­ca migra­to­ria en la fron­tera, el Ser­vi­cio de Inmi­gración y Con­trol de Adu­a­nas (ICE) alista el cierre de Camp East Mon­tana, la insta­lación de deten­ción de inmi­grantes más grande de Esta­dos Unidos, ubi­ca­da en Fort Bliss. Según un informe rev­e­la­do por The Wash­ing­ton Post, la agen­cia fed­er­al tra­ba­ja en la rescisión del con­tra­to de 1,240 mil­lones de dólares con la empre­sa Acqui­si­tion Logis­tics LLC, encar­ga­da de oper­ar este gigante cen­tro de deten­ción en El Paso.

Aunque el doc­u­men­to inter­no no especi­fi­ca los motivos ni un crono­gra­ma exac­to para el cese de opera­ciones, la noti­cia lle­ga tras meses de inten­sas críti­cas y reportes de condi­ciones inhu­manas. Por su parte, el Depar­ta­men­to de Seguri­dad Nacional (DHS) ha man­tenido una pos­tu­ra cautelosa, seña­lan­do que se encuen­tran eval­u­an­do si la insta­lación cumple con los están­dares requeri­dos y que aún no se han toma­do deci­siones defin­i­ti­vas sobre la exten­sión o ter­mi­nación del con­tra­to.

Un his­to­r­i­al de con­tro­ver­sias y abu­sos La posi­ble clausura de Camp East Mon­tana es vista por muchos como el cierre de un “capí­tu­lo oscuro” en la región. La con­gre­sista por El Paso, Veron­i­ca Esco­bar, cal­i­ficó la insta­lación como el epí­tome del fraude y la explotación del sufrim­ien­to humano, seña­lan­do que los fon­dos mil­lonar­ios pudieron uti­lizarse en salud o pro­gra­mas de nutri­ción en lugar de ben­e­fi­ciar a cor­po­ra­ciones pri­vadas.

El cen­tro ha esta­do bajo el ojo del huracán debido a múlti­ples inci­dentes:

  • Cri­sis de salud: Reportes recientes de un brote de sarampión que puso al cen­tro bajo cuar­ente­na.
  • Trage­dias inter­nas: La muerte doc­u­men­ta­da de tres detenidos den­tro de las insta­la­ciones.
  • Opaci­dad legal: Denun­cias de abo­ga­dos y peri­odis­tas a quienes se les pro­hibió el acce­so para ver a sus clientes o doc­u­men­tar las condi­ciones de vida.
  • Condi­ciones inhu­manas: Reportes con­stantes de fal­ta de higiene y tra­to degradante hacia los migrantes en cus­to­dia.

Incer­tidum­bre por el des­ti­no de los detenidos A pesar de la sat­is­fac­ción ini­cial de gru­pos activis­tas como el Las Amer­i­c­as Immi­grant Advo­ca­cy Cen­ter, el reporte gen­era nuevas inter­ro­gantes sobre el futuro de cien­tos de per­sonas actual­mente reclu­idas en el sitio. Abo­ga­dos defen­sores temen que, en lugar de ser lib­er­a­dos, los migrantes sean trans­feri­dos a otros cen­tros de deten­ción, lo que difi­cul­taría su local­ización y el seguimien­to de sus pro­ce­sos legales.

Mien­tras la comu­nidad juarense y paseña per­manece vig­i­lante, las autori­dades locales han insta­do a la admin­is­tración Trump a rendir cuen­tas por lo que con­sid­er­an un des­perdi­cio de dinero de los con­tribuyentes y una políti­ca de deshu­man­ización que ha uti­liza­do a El Paso como “zona cero” de sus exper­i­men­tos de con­trol fron­ter­i­zo.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el reporte de David Ibave para KFOX14/CBS4 y datos de The Wash­ing­ton Post.