Redacción Frontera Ink
Un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca y el Hospital Universitario de Odense ha revelado el hallazgo de un virus previamente desconocido que habita dentro de una de las bacterias más comunes del intestino humano. Este descubrimiento arroja nueva luz sobre el cáncer colorrectal, una de las principales causas de muerte por cáncer en el mundo occidental, al identificar que este virus aparece con una frecuencia significativamente mayor en pacientes que padecen la enfermedad.
Durante años, la comunidad científica se enfrentó a una paradoja relacionada con la bacteria Bacteroides fragilis. Aunque este microorganismo se ha asociado repetidamente con el cáncer de colon, también forma parte de la flora intestinal normal en la gran mayoría de las personas sanas. El doctor Flemming Damgaard, líder del estudio, explicó que la diferencia no parece estar en la bacteria en sí, sino en el virus que esta transporta. Los investigadores descubrieron que, en los pacientes que desarrollaron cáncer, la bacteria portaba con mucha más frecuencia este virus específico, conocido como bacteriófago, el cual tiene la capacidad de alterar las propiedades y el comportamiento de su anfitrión bacteriano.
La investigación inició con el análisis de datos de dos millones de ciudadanos daneses y posteriormente se extendió a un estudio internacional que incluyó muestras de 877 personas de Europa, Estados Unidos y Asia. Los resultados confirmaron una asociación estadística robusta: los pacientes con cáncer colorrectal tenían aproximadamente el doble de probabilidades de presentar rastros de estos virus en su intestino en comparación con los individuos sanos. Aunque el estudio establece un vínculo claro, los científicos advierten que aún es temprano para determinar si el virus es una causa directa de la enfermedad o simplemente una señal de que el entorno intestinal ha cambiado.
Este hallazgo abre la puerta a nuevas herramientas de detección temprana. En análisis preliminares, las secuencias virales identificaron cerca del 40 por ciento de los casos de cáncer, lo que sugiere que en el futuro podrían desarrollarse pruebas de heces específicas para estos virus. Actualmente, el equipo continúa su labor mediante modelos de intestino artificial y estudios en tejidos tumorales para comprender la interacción exacta entre el tejido humano, la bacteria y el virus, buscando transformar este conocimiento en métodos de prevención y tratamiento más efectivos.
Créditos: Información basada en el estudio publicado en la revista Communications Medicine por la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Sur de Dinamarca.





