Redacción Frontera Ink.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) publicó el 8 de mayo de 2026 una nueva serie de expedientes desclasificados sobre objetos voladores no identificados (OVNI), que incluyen descripciones de seres “humanoides” de gran tamaño y reportes de discos voladores. Los documentos, que datan de un período de intensa actividad de avistamientos entre 1947 y 1954, están disponibles a través de la plataforma pública Vault del FBI, ofreciendo una visión de las investigaciones de la agencia sobre estos fenómenos.
El archivo se compone de 16 partes e incorpora una variedad de materiales, como memorandos internos, cartas de ciudadanos, recortes de prensa y reportes de oficinas de campo. Estos documentos reflejan el notable interés público y gubernamental en los avistamientos de OVNIs durante la posguerra en Estados Unidos.
Entre los documentos más inusuales se encuentra un memorando fechado el 8 de julio de 1947, titulado “A Memorandum of Importance”. Este escrito detalla afirmaciones extraordinarias, aunque el FBI ha señalado que no constituye una conclusión oficial de la agencia, sino un registro de información recibida.
El memorando, supuestamente obtenido por “medios sobrenaturales”, describe discos voladores que eran tanto tripulados como controlados a distancia. Afirma que los visitantes eran “similares a los humanos pero de tamaño mucho mayor” y que provenían de un “planeta etérico” que se superpone con la Tierra, pero es invisible para nosotros. Además, señala que estos seres se “materializan” al entrar en nuestra “materia densa” y que sus naves podrían desintegrar objetos terrestres.
Otros informes incluidos en la colección, aunque más convencionales, mantienen un carácter intrigante. Un memorando de agosto de 1947 relata el caso de Billy Turnetine, un estudiante de Norfolk, Virginia, quien supuestamente fotografió un gran objeto negro que se movía “rápidamente” por el cielo a una altitud y velocidad superiores a las de cualquier aeronave conocida.
También se encuentra el famoso memorando de Guy Hottel de 1950, que registra una afirmación de terceros sobre la recuperación de tres “platillos voladores” en Nuevo México. El FBI ha aclarado consistentemente que este memorando es simplemente un registro de una información recibida por la agencia, no una verificación de un accidente OVNI.
Aunque los expedientes no ofrecen pruebas definitivas de vida extraterrestre, subrayan la persistente fascinación de la sociedad con los OVNIs y la recurrente tendencia a reportar avistamientos detallados a las autoridades federales a lo largo de décadas.
Créditos: Evan Roberson (Artículo “Everything Wild in the FBI’s UFO Files, Including ‘Human-Like’ Beings, Flying Discs, and One Extremely Weird Memo” de 8 de mayo de 2026).





