Redacción Frontera Ink.
Barcelona, España — Una exposición multidisciplinar titulada “La invención del tiempo” se inauguró el 13 de diciembre de 2025 en el Centre Martorell d’Exposicions de Barcelona, invitando a una profunda reflexión sobre la naturaleza del tiempo. La muestra, producida por el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y comisariada por el físico y biólogo Ricard Solé, aborda seis interrogantes fundamentales que la ciencia aún no ha resuelto, incluyendo la posibilidad del viaje en el tiempo. La exhibición estará abierta al público hasta el 30 de septiembre de 2027.
La exposición examina la concepción del tiempo desde múltiples campos, abarcando la física, la biología, la neurociencia y la filosofía. Destaca cómo el tiempo no solo es una magnitud medible, sino también una experiencia profundamente subjetiva que se percibe a través de la memoria y la capacidad de anticipar el futuro.
Uno de los ejes centrales de la muestra es el origen del tiempo, que se sitúa en el Big Bang hace aproximadamente 13.800 millones de años, momento en el que el espacio y el tiempo surgieron simultáneamente con el universo. Desde entonces, el tiempo ha sido el hilo conductor de la historia cósmica.
La percepción del tiempo se presenta como una construcción cerebral, influenciada por la memoria y la experiencia individual. La exhibición utiliza ejemplos como el caso del músico Clive Wearing, que padecía una amnesia severa, para ilustrar la dependencia de la percepción temporal de la memoria.
Históricamente, la humanidad ha buscado domesticar el tiempo mediante calendarios y relojes, y durante siglos se creyó en su carácter absoluto, según la visión de Isaac Newton. Sin embargo, las teorías de la relatividad de Albert Einstein demostraron que el tiempo es relativo, afectado por el movimiento y la gravedad.
La capacidad de predecir el futuro también se explora, reconociendo que, si bien la ciencia puede anticipar algunos fenómenos, la teoría del caos sugiere límites inherentes a esta capacidad. Pequeñas variaciones iniciales pueden generar resultados impredecibles a largo plazo, conocido como el “efecto mariposa”.
Finalmente, la exposición aborda la fascinación por el viaje en el tiempo, una idea que ha permeado tanto la ciencia como la literatura. Se mencionan conceptos de Einstein, como la dilatación temporal y los agujeros de gusano, como bases teóricas que podrían, hipotéticamente, permitir tales viajes, aunque permanecen en el ámbito especulativo.
El recorrido inmersivo de la exposición incluye audiovisuales, interactivos, objetos históricos, fósiles y piezas artísticas. Una réplica de la máquina del tiempo inspirada en la novela de H.G. Wells es un elemento destacado, simbolizando el deseo humano de trascender las limitaciones temporales. El comisario Ricard Solé enfatizó que los seres humanos están “formados por recuerdos, pero también por los futuros que imaginamos cada día”.
El Centre Martorell d’Exposicions, ubicado en el parque de la Ciutadella, fue reabierto en febrero de 2024 tras una rehabilitación integral. Originalmente inaugurado en 1882 como el primer museo público de Barcelona, el edificio ahora forma parte de la red del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, con el objetivo de acercar el conocimiento científico a la ciudadanía.
Créditos: Muy Interesante, Museu de Ciències Naturals de Barcelona, El Debate, Time Out, Guía Barcelona.





