Redacción Frontera Ink.
NORFOLK, Va. — La guerra en Medio Oriente ha provocado una movilización humanitaria sin precedentes dentro de las propias filas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Cientos de marinos y sus familias, evacuados a toda prisa de la base Naval Support Activity (NSA) en Bahréin tras una serie de ataques con misiles y drones iraníes, han comenzado a llegar a territorio estadounidense con poco más que la ropa que llevan puesta, desatando una carrera contra el tiempo de grupos comunitarios para brindarles auxilio básico.
Bahréin, sede de la Quinta Flota de la Marina y punto neurálgico para la seguridad marítima en el Golfo Pérsico, se convirtió en blanco directo desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero. Imágenes satelitales confirman que al menos siete edificios de la base sufrieron impactos directos. Ante el peligro inminente, la Marina reconoció la reubicación de 1,500 efectivos, junto con sus esposas, hijos y cientos de mascotas, hacia bases en Virginia, Florida y Carolina del Sur.
El regreso ha sido caótico. Testimonios recogidos en Norfolk, Virginia, describen escenas desgarradoras de soldados llegando sin uniformes ni artículos de higiene personal. “Les dijeron: ‘Agarren lo que quepa en su mochila y vámonos’ ”, relató Keith Shanesy, vicecomandante de un puesto de la Legión Americana que ha organizado cenas para los afectados. Grupos de apoyo como la Sociedad de Auxilio de la Marina y el Cuerpo de Marines ya han repartido cerca de un millón de dólares en ayudas de emergencia para cubrir gastos básicos de vivienda y alimentación mientras el gobierno federal procesa los reembolsos, un trámite que suele tardar meses.
Uno de los mayores retos ha sido el traslado de las mascotas y la situación de las familias jóvenes. Se reportan casos de madres con recién nacidos y perros en jaulas improvisadas, buscando refugio tras abandonar sus hogares en el extranjero. Mientras la Marina ofrece asesoría en crisis y asistencia legal, el futuro de estos militares es incierto: sus muebles, autos y pertenencias quedaron atrás en Bahréin, y hasta el momento, el Pentágono no ha dado instrucciones sobre si podrán regresar o cuándo recuperarán su vida normal.
Créditos: Información basada en reportes de NPR y despachos militares del 3 de abril de 2026.





