Redacción Frontera Ink.
Tras los festejos y reuniones familiares de los últimos días, el Gobierno Municipal de Juárez lanzó una alerta urgente a la ciudadanía: arrojar carbón o leña aún encendidos a los botes de basura no es solo un descuido, es un riesgo latente de incendio para las unidades recolectoras y una amenaza directa a la integridad de los trabajadores de limpieza.
Gibran Solís Kanahan, titular de la Dirección de Limpia, informó que durante las rutas de recolección residenciales de esta semana, las cuadrillas detectaron columnas de humo saliendo de varios tambos. Al realizar la inspección, los empleados confirmaron que, bajo las bolsas superficiales, se escondían brasas activas que podrían haber provocado un siniestro mayor al entrar en contacto con materiales inflamables dentro del compactador del camión.
“El contenedor del camión es el ambiente ideal para detonar un fuego. Si una unidad se daña por un incendio, se pierden rutas completas, dejando sectores de la ciudad sin servicio”, explicó el funcionario. Solís Kanahan subrayó que la seguridad en el manejo de residuos es una responsabilidad compartida: mientras el municipio cumple con pasar por los desechos, el ciudadano debe garantizar que no entrega “bombas de tiempo” en sus contenedores.
Para evitar accidentes que pongan en jaque el patrimonio de la ciudad y la vida de los recolectores, Limpia recomienda a los juarenses asegurarse de que el carbón esté 100% extinguido. La instrucción es clara: de ser necesario, se deben remojar las cenizas y el carbón con abundante agua para inhibir cualquier rastro de ignición antes de depositarlos en la bolsa de basura. “Primero cuidamos la salud de los compañeros y luego el equipo que sirve a todos los juarenses”, puntualizó.
Créditos: Información basada en el reporte de la Dirección de Limpia del Municipio de Juárez del 7 de abril de 2026.





