EU: Inmigrantes, Blanco de Estafas con Audiencias Falsas en Medio de Presión por Deportaciones.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Famil­ias de inmi­grantes detenidos están sien­do estafadas para pagar por ser­vi­cios legales fraud­u­len­tos que prom­e­ten su lib­eración, según aler­tan fun­cionar­ios encar­ga­dos de hac­er cumplir la ley. Estas estafas, que incluyen “salas de audi­en­cias” sim­u­ladas y audi­en­cias fal­sas, se han inten­si­fi­ca­do en medio de la políti­ca de deporta­ciones de la admin­is­tración Trump, afectan­do a per­sonas vul­ner­a­bles en todo el país. Los delin­cuentes se aprovechan de la deses­peración, a menudo dirigién­dose a los famil­iares de los migrantes bajo cus­to­dia del Ser­vi­cio de Inmi­gración y Con­trol de Adu­a­nas (ICE).

Edith, una ciu­dadana esta­dounidense cri­a­da en Guatemala, fue víc­ti­ma de una de estas estafas, per­di­en­do más de 10,000 dólares. Vendió su automóvil y gastó sus ahor­ros para con­tratar a una supues­ta abo­ga­da de inmi­gración que encon­tró en redes sociales, quien prometió ayu­dar a su esposo, Dimas, tras su arresto en mar­zo. Tras un mes de comu­ni­ca­ciones y pagos por “bonos” y “peti­ciones”, la abo­ga­da nun­ca apare­ció en la audi­en­cia ini­cial de Dimas, y este fue pos­te­ri­or­mente orde­na­do a deportación.

Fun­cionar­ios y abo­ga­dos de inmi­gración describen esta activi­dad fraud­u­len­ta como una “indus­tria de mil mil­lones de dólares”. Algunos estafadores uti­lizan inteligen­cia arti­fi­cial para sim­u­lar pro­ced­imien­tos judi­ciales, emple­an­do ves­ti­men­tas judi­ciales y uni­formes de fuerzas del orden, así como doc­u­men­tos fal­si­fi­ca­dos que pare­cen provenir de agen­cias fed­erales. Jorge Rivera, un abo­ga­do de inmi­gración en Flori­da, afir­mó que los estafadores han uti­liza­do sus cre­den­ciales y la infor­ma­ción de su bufete para engañar a las víc­ti­mas.

Se han repor­ta­do casos sofisti­ca­dos en todo el país, incluyen­do Nue­va York, donde cin­co indi­vid­u­os se declararon no cul­pa­bles de orga­ni­zar “pro­ced­imien­tos de inmi­gración sim­u­la­dos” que causaron la deportación de al menos una víc­ti­ma. En Orlan­do, Flori­da, cua­tro per­sonas fueron acu­sadas el mes pasa­do de estable­cer un bufete de abo­ga­dos de inmi­gración fal­so y extor­sion­ar mil­lones a sus víc­ti­mas. El Depar­ta­men­to de Seguri­dad Nacional (DHS) ha adver­tido que sus fun­cionar­ios nun­ca solic­i­tarán dinero de man­era ines­per­a­da, ni acep­tarán pagos con tar­je­tas de rega­lo o crip­tomonedas.

Kevin Bren­nan, vicepres­i­dente de rela­ciones con los medios de Catholic Char­i­ties, señaló que los estafadores tam­bién están suplan­tan­do a gru­pos de defen­sa de inmi­grantes. Estos delin­cuentes uti­lizan las redes sociales para ofre­cer ser­vi­cios fal­sos, gener­ar un sen­ti­do de urgen­cia y exi­gir dinero. La situación se ha vuel­to “expo­nen­cial­mente peor” durante la segun­da admin­is­tración Trump, según Rivera, debido a la reduc­ción de vías de aliv­io migra­to­rio y un aumen­to en las dene­ga­ciones, cre­an­do un “cal­do de cul­ti­vo per­fec­to para los crim­i­nales”.

Crédi­tos: Lau­ra Romero, Aaron Kater­sky, ABC News, Jorge Rivera (abo­ga­do de inmi­gración), Depar­ta­men­to de Seguri­dad Nacional (DHS), Kevin Bren­nan (Catholic Char­i­ties).