Redacción Frontera Ink.
Lo que debía ser una noche de fiesta nacional en el Coloso de Santa Úrsula se tornó en una jornada de claroscuros. El Estadio Azteca reabrió sus puertas este sábado tras un año de intensas remodelaciones, sirviendo como ensayo general para los cinco partidos que albergará en el Mundial de este verano; sin embargo, el resultado deportivo —un empate 0–0 entre México y Portugal— quedó en segundo plano tras confirmarse el fallecimiento de un aficionado poco antes del silbatazo inicial.
De acuerdo con los reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, un seguidor perdió la vida tras caer desde el segundo nivel de la zona de palcos. El incidente arrojó una sombra de solemnidad sobre una ceremonia que incluía sistemas de pirotecnia de última generación y la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Aunque el inmueble lució moderno y reluciente en su 60 aniversario, los detalles de construcción aún visibles en los pasillos y las largas filas de acceso recordaron que el camino hacia la Copa del Mundo todavía tiene ajustes pendientes.
En el terreno de juego, el Tri de Javier Aguirre mostró destellos de esperanza pese a navegar en una auténtica crisis de enfermería. Con una lista de lesionados que incluye nombres clave como Edson Álvarez, Santiago Giménez y Luis Malagón, el “Vasco” tuvo que improvisar un once con caras nuevas. Destacó el debut del mediocampista Álvaro Fidalgo, quien junto a Brian Gutiérrez y Roberto Alvarado, logró generar un fútbol fluido que por momentos superó a la escuadra lusa durante la primera mitad.
Por parte de Portugal, la ausencia de Cristiano Ronaldo por lesión dejó los reflectores sobre Gonçalo Ramos. El delantero del PSG, señalado como el heredero natural del puesto, no logró capitalizar su oportunidad más clara tras un centro preciso de Bruno Fernandes, mandando el balón por un costado. Al final, el encuentro terminó en una igualada que dejó más dudas que certezas para ambos conjuntos, mientras la afición abandonaba el estadio con un sentimiento agridulce por la tragedia ocurrida en las gradas.
Créditos: Información basada en la crónica deportiva del encuentro internacional del 28 de marzo de 2026.





