Desequilibrio Educativo y Económico Transforma el Mercado Matrimonial en EE. UU.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Un nue­vo estu­dio rev­ela que las diver­gen­cias en las trayec­to­rias económi­cas y educa­ti­vas entre hom­bres y mujeres están recon­fig­u­ran­do drás­ti­ca­mente el mer­ca­do mat­ri­mo­ni­al esta­dounidense, cre­an­do un desafío par­tic­u­lar para las mujeres sin edu­cación uni­ver­si­taria. El fenó­meno ha lle­va­do a una escasez de hom­bres económi­ca­mente esta­bles, con impli­ca­ciones sig­ni­fica­ti­vas para las tasas de mat­ri­mo­nio y la estruc­tura famil­iar en el país.

La inves­ti­gación, tit­u­la­da “Bach­e­lors With­out Bach­e­lor’s: Gen­der Gaps in Edu­ca­tion and Declin­ing Mar­riage Rates”, fue elab­o­ra­da por los econ­o­mis­tas Clara Cham­bers, Ben­jamin Gold­man y Joseph Winkel­mann. Sus hal­laz­gos indi­can que, mien­tras las mujeres uni­ver­si­tarias han man­tenido tasas de mat­ri­mo­nio rel­a­ti­va­mente altas, esto se ha logra­do al casarse cada vez más con hom­bres sin títu­lo uni­ver­si­tario que poseen esta­bil­i­dad económi­ca.

En con­traste, las mujeres que no cur­saron estu­dios supe­ri­ores enfrentan un grupo cada vez menor de pare­jas económi­ca­mente esta­bles. Aunque estas mujeres con­tinúan tenien­do hijos, su tasa de mat­ri­mo­nio ha dis­minui­do drás­ti­ca­mente, lo que con­tribuye al aumen­to de hog­a­res mono­parentales.

El estu­dio con­tex­tu­al­iza estas ten­den­cias den­tro de un panora­ma donde las mujeres aho­ra super­an sig­ni­fica­ti­va­mente a los hom­bres en la matrícu­la uni­ver­si­taria. Recien­te­mente, las estu­di­antes rep­re­sen­taron casi el 60 por cien­to de los estu­di­antes de pre­gra­do, superan­do a los hom­bres en más de dos mil­lones en los cam­pus uni­ver­si­tar­ios, según una esti­mación guber­na­men­tal.

Simultánea­mente, muchos hom­bres sin edu­cación uni­ver­si­taria han enfrenta­do difi­cul­tades económi­cas, con may­ores prob­a­bil­i­dades de exper­i­men­tar prob­le­mas de desem­pleo, encar­ce­lamien­to y adic­ción.

Clara Cham­bers, inves­ti­gado­ra de la Uni­ver­si­dad de Yale y coau­to­ra del estu­dio, explicó que este dese­qui­lib­rio educa­ti­vo y económi­co ha lle­va­do a las mujeres con títu­los uni­ver­si­tar­ios a bus­car pare­jas entre el grupo de hom­bres sin estu­dios supe­ri­ores, especí­fi­ca­mente aque­l­los con may­ores ingre­sos.

La situación resul­tante es que el grupo de hom­bres sin edu­cación uni­ver­si­taria que quedan disponibles para las mujeres en su mis­ma situación educa­ti­va son aque­l­los que luchan económi­ca­mente. Cham­bers sugir­ió que este fac­tor podría ser una de las razones detrás de la fuerte caí­da en las tasas de mat­ri­mo­nio para este grupo demográ­fi­co.

Esta trans­for­ma­ción del mer­ca­do mat­ri­mo­ni­al esta­dounidense añade evi­den­cia a inves­ti­ga­ciones que vin­cu­lan las difi­cul­tades económi­cas de la clase tra­ba­jado­ra con aspec­tos ínti­mos de la vida social. Los hal­laz­gos sub­rayan cómo las luchas económi­cas mas­culi­nas pueden reper­cu­tir en las mujeres y los niños, y con­tribuir al aumen­to de la desigual­dad.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en un artícu­lo de Greg Ros­al­sky, pub­li­ca­do el 19 de mayo de 2026, y el estu­dio “Bach­e­lors With­out Bach­e­lor’s: Gen­der Gaps in Edu­ca­tion and Declin­ing Mar­riage Rates” de Clara Cham­bers, Ben­jamin Gold­man y Joseph Winkel­mann.