Científicos Analizan Por Qué la Vida Extraterrestre Podría No Haber Visitado la Tierra.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Cien­tí­fi­cos e inves­ti­gadores ofre­cen varias expli­ca­ciones sobre por qué la vida extrater­restre avan­za­da, si existe, no habría vis­i­ta­do la Tier­ra, a pesar de la cre­ciente creen­cia públi­ca en encuen­tros con ovnis. Car­ol Oliv­er, pro­fe­so­ra de Comu­ni­cación Cien­tí­fi­ca y Astro­bi­ología en UNSW Síd­ney, ha delin­ea­do tres razones prin­ci­pales que desafían la noción de vis­i­tantes aliení­ge­nas.

Aprox­i­mada­mente un ter­cio de la población en país­es como Esta­dos Unidos y Aus­tralia cree que los extrater­restres ya están pre­sentes en la Tier­ra. Esta per­cep­ción se ha vis­to impul­sa­da por recientes pub­li­ca­ciones de doc­u­men­tos guber­na­men­tales sobre fenó­menos anó­ma­los no iden­ti­fi­ca­dos (UAP) y por la pelícu­la “Dis­clo­sure Day” de Steven Spiel­berg, según análi­sis recientes.

Una de las razones fun­da­men­tales es la inmen­si­dad del espa­cio. Prox­i­ma Cen­tau­ri, la estrel­la más cer­cana a nue­stro Sol, se encuen­tra a aprox­i­mada­mente 40 bil­lones de kilómet­ros de dis­tan­cia. Via­jar a esta dis­tan­cia, inclu­so con las naves espa­ciales más ráp­i­das de la humanidad, como la Park­er Solar Probe, tomaría unos 6.650 años.

Además, la teoría de la rel­a­tivi­dad de Ein­stein intro­duce el con­cep­to de dilat­ación del tiem­po. Para cualquier civ­i­lización que realizara un via­je inter­este­lar a veloci­dades cer­canas a la luz, el tiem­po tran­scur­riría más lenta­mente para los via­jeros. Esto sig­nifi­caría que regre­sarían a un plan­e­ta poten­cial­mente sig­los más viejo que el que dejaron, lo que plantearía desafíos sig­ni­fica­tivos para su sociedad de ori­gen.

El segun­do obstácu­lo son los req­ui­si­tos energéti­cos para los via­jes inter­este­lares, que son astronómi­cos. A medi­da que una nave espa­cial se acel­era, su masa aumen­ta, lo que incre­men­ta expo­nen­cial­mente la energía nece­saria para man­ten­er o aumen­tar la veloci­dad. Alcan­zar la veloci­dad de la luz impli­caría una masa y un con­sumo de com­bustible infini­tos.

El espa­cio tam­poco es un vacío per­fec­to; áto­mos de hidrógeno dis­per­sos pueden con­ver­tirse en radiación inten­sa a veloci­dades cer­canas a la luz, lo que podría destru­ir tan­to a la trip­u­lación como a la nave. Aunque el físi­co Miguel Alcu­bierre ha teoriza­do sobre la posi­bil­i­dad de via­jes más rápi­dos que la luz, los req­ui­si­tos energéti­cos para tales haz­a­ñas están actual­mente fuera de cualquier capaci­dad tec­nológ­i­ca cono­ci­da.

Final­mente, la atmós­fera ter­restre podría ser acti­va­mente hos­til para for­mas de vida evolu­cionadas en otros entornos. La atmós­fera rica en oxígeno de la Tier­ra, que se desar­rol­ló durante 2.400 mil­lones de años gra­cias a las cianobac­te­rias, es cor­ro­si­va y poten­cial­mente tóx­i­ca para biología que no haya evolu­ciona­do en su pres­en­cia. Los reportes de avis­tamien­tos aliení­ge­nas nun­ca describen tra­jes pro­tec­tores, los cuales serían impre­scindibles para cualquier ser de un entorno anóx­i­co.

A pesar de estas obje­ciones, la exis­ten­cia de más de 100 mil mil­lones de estrel­las solo en nues­tra galax­ia sug­iere que las prob­a­bil­i­dades de que la Tier­ra sea el úni­co plan­e­ta habita­do son bajas para muchos cien­tí­fi­cos.

Crédi­tos: Car­ol Oliv­er, Pro­fe­so­ra en Comu­ni­cación Cien­tí­fi­ca y Astro­bi­ología en UNSW Síd­ney, en “The Con­ver­sa­tion”. Ash­ley Fike. Doc­u­men­tos guber­na­men­tales sobre UAP. Pelícu­la “Dis­clo­sure Day” de Steven Spiel­berg.