Atacante de Teotihuacán Vinculado a Ideologías Extremistas.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Julio César Jas­so Ramírez, de 27 años, fue iden­ti­fi­ca­do por las autori­dades como el autor del tiro­teo en la zona arque­ológ­i­ca de Teoti­huacán, Esta­do de Méx­i­co, el lunes 20 de abril. Jas­so Ramírez asesinó a una tur­ista cana­di­ense, hir­ió a 13 per­sonas y pos­te­ri­or­mente se sui­cidó con su propia arma. Inves­ti­ga­ciones ini­ciales sug­ieren que el agre­sor cel­e­bra­ba la masacre de Columbine y sim­pa­ti­z­a­ba con la ultra­derecha fascista.

El inci­dente tuvo lugar en la Pirámide de la Luna, donde el ata­cante man­tu­vo a dece­nas de per­sonas bajo ame­naza con un revólver cal­i­bre .38. Videos cap­ta­dos por vis­i­tantes mostra­ban a Jas­so Ramírez, vesti­do con indu­men­taria mil­i­tar, cam­i­nan­do con el arma y real­izan­do dis­paros. La cal­ma ini­cial de las autori­dades dio paso a la con­fir­ma­ción de una víc­ti­ma mor­tal y var­ios heri­dos.

Siete de los heri­dos sufrieron lesiones de bala, mien­tras que otras seis per­sonas resul­taron con con­tu­siones y frac­turas durante la con­mo­ción. La Fis­calía del Esta­do de Méx­i­co infor­mó que Jas­so Ramírez se quitó la vida después de ser heri­do en una pier­na por ele­men­tos de la Guardia Nacional. El ata­cante era orig­i­nario de Tla­pa, Guer­rero, y residía en la Ciu­dad de Méx­i­co al momen­to del suce­so.

Entre las perte­nen­cias del agre­sor se encon­traron dece­nas de car­tu­chos, un cuchil­lo y pan­fle­tos rela­ciona­dos con la masacre del Insti­tu­to Columbine de 1999. La Fis­calía con­sid­era que Jas­so Ramírez poseía un “per­fil psi­copáti­co” y actuó como un “copy­cat”, repli­can­do crímenes icóni­cos. El revólver uti­liza­do era un Smith & Wes­son fab­ri­ca­do en la déca­da de los sesen­ta.

El per­fil de las víc­ti­mas, todas extran­jeras, y otros indi­cios apun­tan a un crimen moti­va­do por el odio, a pesar de que la Fis­calía atribuyó los hechos a una “psi­co­patía”. José Luis Cer­vantes, fis­cal del Esta­do de Méx­i­co, men­cionó que Jas­so Ramírez “esta­ba desconec­ta­do del mun­do real” y dejó notas con “inspiración más allá de la Tier­ra”. El per­iódi­co Mile­nio reportó que el ata­cante era seguidor de Adolf Hitler y había pub­li­ca­do fotografías hacien­do el salu­do nazi.

Un video graba­do por una de las víc­ti­mas cap­turó a Jas­so Ramírez pro­nun­cian­do un dis­cur­so nacional­ista, xenó­fobo y mis­ógi­no. En el metra­je, se le oye ame­nazar a los tur­is­tas, pro­ferir insul­tos y hac­er ref­er­en­cia a sac­ri­fi­cios. Afir­ma­ciones sobre el asesina­to de “dos core­anos” no han sido cor­rob­o­radas por los reportes ofi­ciales.

La play­era del ata­cante, con la leyen­da “Dis­con­nect & Self-Destruct”, ha sido vin­cu­la­da en redes sociales con la True Crime Com­mu­ni­ty (TCC), una sub­cul­tura dig­i­tal que glo­ri­fi­ca crímenes. Orga­ni­za­ciones han adver­tido sobre la pro­lif­eración de ideas de “vio­len­cia per­for­ma­ti­va” o “vio­len­cia nihilista”. Estos actos, cometi­dos por hom­bres con­tra mul­ti­tudes aleato­rias, se repiten en crímenes aparente­mente inconex­os a niv­el glob­al.

Este crimen inusu­al en Teoti­huacán se suma a otros inci­dentes recientes en Méx­i­co, como el asesina­to de dos pro­fe­so­ras en Michoacán por un ado­les­cente de 15 años, vin­cu­la­do a la “machos­fera” e ide­ologías incel. Otro caso sim­i­lar ocur­rió en la UNAM en sep­tiem­bre de 2025, donde un estu­di­ante fue asesina­do por un hom­bre con pub­li­ca­ciones en foros incel.

Mien­tras Méx­i­co cel­e­bra­ba un descen­so históri­co en los homi­cidios rela­ciona­dos con el nar­cotrá­fi­co, el ataque en Teoti­huacán pone de man­i­fiesto una for­ma de vio­len­cia impul­sa­da por el odio extrem­ista. Las autori­dades han anun­ci­a­do el refuer­zo de la seguri­dad en zonas arque­ológ­i­cas. Sin embar­go, el fenó­meno requiere una aten­ción especí­fi­ca por parte del Esta­do mex­i­cano.

Crédi­tos: Infor­ma­ción pro­por­ciona­da; Zedryk Raziel (2026).