Administración Trump busca eximir a industria petrolera del Golfo de protecciones a especies por “seguridad nacional”.

Redac­ción Fron­tera Ink.

WASHINGTON – El sec­re­tario de Defen­sa de Esta­dos Unidos, Pete Hegseth, ha con­vo­ca­do una reunión para esta sem­ana que podría eximir a la indus­tria de petróleo y gas del Gol­fo de Méx­i­co de req­ui­si­tos clave bajo la Ley de Especies en Peli­gro de Extin­ción. La jus­ti­fi­cación, citan­do “razones de seguri­dad nacional”, fue rev­e­la­da en doc­u­men­tos judi­ciales y ame­naza con lev­an­tar las pro­tec­ciones para bal­lenas, tor­tu­gas y otras especies mari­nas en ries­go de extin­ción.

La noti­cia ha provo­ca­do con­ster­nación entre abo­ga­dos ambi­en­tal­is­tas, quienes ya esta­ban sor­pren­di­dos por el anun­cio de la reunión del 31 de mar­zo por parte del Depar­ta­men­to del Inte­ri­or. El comité de seis per­sonas, apo­da­do el “Equipo de Dios” por su autori­dad, rara vez se ha con­vo­ca­do, reg­is­tran­do solo tres reuniones en 50 años y con una úni­ca exen­ción aproba­da en ese peri­o­do.

El Cen­tro para la Diver­si­dad Biológ­i­ca demandó al sec­re­tario del Inte­ri­or, Doug Bur­gum, el 18 de mar­zo, ale­gan­do irreg­u­lar­i­dades proce­sales. La admin­is­tración Trump, en su defen­sa judi­cial, afir­mó que el sec­re­tario Hegseth solic­itó la con­vo­ca­to­ria. Esto se basa en una cláusu­la de la ley que per­mite exen­ciones por seguri­dad nacional. Una corte fed­er­al declinó aplazar la reunión.

La invo­cación de la seguri­dad nacional para acti­var este comité no tiene prece­dentes. Ni el Depar­ta­men­to del Inte­ri­or ni el de Defen­sa han pro­por­ciona­do comen­tar­ios sobre las impli­ca­ciones de seguri­dad nacional de la explo­ración petrol­era, citan­do liti­gios. Esta admin­is­tración ya había emi­ti­do una orden ejec­u­ti­va en 2025 citan­do una “emer­gen­cia energéti­ca nacional” para flex­i­bi­lizar las pro­tec­ciones ambi­en­tales.

La bal­lena de Rice, con una población esti­ma­da de solo 51 indi­vid­u­os que viv­en exclu­si­va­mente en el Gol­fo de Méx­i­co, es una de las especies más vul­ner­a­bles. Gru­pos ambi­en­tal­is­tas han expre­sa­do pre­ocu­pación, seña­lan­do tam­bién el ries­go para cachalotes, man­atíes y tor­tu­gas mari­nas. La Admin­is­tración Nacional Oceáni­ca y Atmos­féri­ca (NOAA) había recomen­da­do medi­das de pro­tec­ción.

Sin embar­go, la indus­tria con­tinúa uti­lizan­do tec­nologías de explo­ración sís­mi­ca más rui­dosas, a pesar de la disponi­bil­i­dad de alter­na­ti­vas menos inva­si­vas. Com­pañías petrol­eras han inver­tido más de 8 mil­lones de dólares en cabildeo rela­ciona­do con la Ley de Especies en Peli­gro de Extin­ción y las bal­lenas de Rice.

Este esfuer­zo se enmar­ca en una ten­den­cia de la admin­is­tración para redefinir las pro­tec­ciones. Des­de 2025, no se han aña­di­do nuevas especies a la lista fed­er­al de ani­males ame­naza­dos o en peli­gro, un hecho sin prece­dentes en casi dos décadas, según abo­ga­dos ambi­en­tal­is­tas.

Crédi­tos: Repor­ta­je de Chiara Eis­ner.