Durante los últimos meses, indicadores económicos reflejan una moderación en los niveles de inflación en distintas economías desarrolladas y emergentes. Esta tendencia se atribuye a políticas monetarias más estrictas y a una estabilización gradual de los mercados energéticos.
No obstante, analistas advierten que el panorama sigue siendo desigual, ya que factores geopolíticos y financieros continúan influyendo en el crecimiento económico global.





