Redacción Frontera Ink.
La sentadilla profunda, a menudo denominada “sentadilla asiática”, es un movimiento corporal fundamental que expertos en movilidad consideran esencial para mantener la salud y la independencia a medida que se envejece. Practicada sin esfuerzo en muchas culturas de Asia, Europa y África como posición de descanso habitual, su dominio es un desafío para gran parte de la población occidental, lo que pone de manifiesto una preocupación creciente por la pérdida de movilidad.
Este movimiento difiere de la sentadilla básica de gimnasio, que implica bajar hasta que los muslos estén paralelos al suelo. La sentadilla profunda requiere flexionar completamente las rodillas y apoyarse con los muslos contra las pantorrillas, manteniendo los pies bien abiertos y el pecho erguido. Es una postura que la mayoría de los niños realizan de forma natural antes de perderla gradualmente en la edad adulta.
El profesor Christopher Powers, especialista en movimiento humano de la Universidad del Sur de California, enfatiza que las sentadillas son cruciales para actividades cotidianas como sentarse, levantarse de un coche o recoger objetos del suelo.
Fisioterapeutas y estudios han demostrado que los estiramientos extensos implicados en la sentadilla profunda pueden aumentar la movilidad, mejorar la flexibilidad y reducir el dolor de espalda, contribuyendo a la independencia general a lo largo de la vida.
La pérdida de esta habilidad en muchos adultos se atribuye a estilos de vida sedentarios y al uso de mobiliario como sillas e inodoros elevados, que disminuyen la necesidad de ponerse en cuclillas. Powers advierte que “si no lo usas, lo perderás”, destacando cómo esta falta de uso contribuye a la reducción de la movilidad y la fuerza.
En contraste, culturas en regiones como Japón mantienen la práctica de la sentadilla profunda a través de actividades diarias. Matt Hsu, un entrenador especializado en movilidad, señala que la presencia de inodoros en cuclillas en algunas partes de Asia y la costumbre de sentarse en el tatami en restaurantes japoneses, refuerzan la capacidad de mantener esta postura.
Hsu, fundador de Upright Movement, asegura que la capacidad de realizar sentadillas profundas puede ser recuperada con práctica gradual. Recomienda a las personas que buscan dominarla empezar apoyándose en muebles y bajando solo hasta donde se sientan cómodos, aumentando progresivamente la profundidad para evitar lesiones.
No obstante, Powers advierte que la sentadilla profunda no debe ser un objetivo universal, especialmente para aquellos con dolor preexistente en rodillas, caderas o espalda, ya que la movilidad articular disminuye con la edad. Los fisioterapeutas a menudo modifican las sentadillas según el tipo de cuerpo, historial de lesiones y objetivos individuales del paciente.
El objetivo principal, según Hsu, no es la perfección de la postura, sino restaurar un movimiento funcional que los estilos de vida modernos han erosionado. Subraya la importancia de poder controlar el propio cuerpo y manejar la gravedad para una vida activa e independiente.
Créditos: Esther Kahumbi para BBC News (14 de junio de 2026), Profesor Christopher Powers de la Universidad del Sur de California, Matt Hsu de Upright Movement, Hinge Health, Healthline, Harvard Health, The Path Physical Therapy, Pure Sports Medicine, Brookbush Institute.





