Temporada de Garrapatas Alcanza Cifras Récord en Abril, Impulsada por Cambio Climático.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

La tem­po­ra­da de gar­ra­p­atas de este año ha comen­za­do con una inten­si­dad sin prece­dentes, reg­is­tran­do más vis­i­tas a las salas de urgen­cias por pica­duras durante el mes de abril que en cualquier otro año des­de 2017. Este aumen­to se vin­cu­la direc­ta­mente con el alza de las tem­per­at­uras glob­ales, que facili­ta la expan­sión de estos arác­nidos y su capaci­dad para por­tar múlti­ples enfer­medades.

Exper­tos señalan que el cam­bio climáti­co y el desar­rol­lo urbano están alteran­do los ries­gos aso­ci­a­dos con las gar­ra­p­atas. Las pobla­ciones de gar­ra­p­atas sobre­viv­en en may­ores can­ti­dades a los invier­nos y per­manecen acti­vas durante perío­dos más exten­sos del año. Además, diver­sas especies se están expan­di­en­do a nuevas zonas geográ­fi­cas, lle­van­do con­si­go patógenos descono­ci­dos para algu­nas comu­nidades.

La gar­ra­p­a­ta de patas negras, común en el noreste y medio oeste supe­ri­or, se está pro­pa­gan­do hacia el norte, exten­di­en­do enfer­medades como la de Lyme y otras infec­ciones. La gar­ra­p­a­ta estrel­la soli­taria, orig­i­nar­ia del sur, ha lle­ga­do has­ta Long Island y Martha’s Vine­yard, pudi­en­do causar el sín­drome de alfa-gal (aler­gia a la carne) y otras infec­ciones. Las gar­ra­p­atas de la cos­ta del Gol­fo, por­ta­do­ras de la bac­te­ria *Rick­ettsia*, aho­ra se encuen­tran en esta­dos como Mary­land y Ohio, lejos de su hábi­tat cos­tero habit­u­al.

Una especie inva­so­ra, la gar­ra­p­a­ta asiáti­ca de cuer­nos lar­gos, iden­ti­fi­ca­da por primera vez en Esta­dos Unidos en 2017, ha mostra­do una “notable rapi­dez” en su dis­per­sión. Esta gar­ra­p­a­ta ha sido hal­la­da en lugares tan dis­tantes como Okla­homa y Con­necti­cut, y los cien­tí­fi­cos inves­ti­gan su poten­cial para propa­gar patógenos adi­cionales, más allá de la fiebre mac­u­losa de las Mon­tañas Rocosas con­fir­ma­da en lab­o­ra­to­rio.

Pre­ocu­pa tam­bién el incre­men­to de gar­ra­p­atas por­ta­do­ras de múlti­ples enfer­medades simultánea­mente. Un estu­dio reciente en el valle del Hud­son, Nue­va York, observó que en 2022, el 10,8 por cien­to de las nin­fas de gar­ra­p­a­ta eran por­ta­do­ras tan­to de la bac­te­ria *Bor­re­lia* (cau­sante de la enfer­medad de Lyme) como de *Babesia*, un aumen­to sig­ni­fica­ti­vo des­de el 3,5 por cien­to en 2014. La coin­fec­ción con *Babesia* es par­tic­u­lar­mente alar­mante porque no responde a los antibióti­cos están­dar para otras infec­ciones trans­mi­ti­das por gar­ra­p­atas, requirien­do un tratamien­to difer­ente.

Para pro­te­gerse, se recomien­dan medi­das pre­ven­ti­vas están­dar. Es acon­se­jable usar ropa de col­ores claros que cubra bra­zos y pier­nas, metien­do los pan­talones den­tro de los cal­cetines, para facil­i­tar la detec­ción de gar­ra­p­atas. El uso de repe­lentes como la per­me­t­ri­na en la ropa o DEET y picarid­i­na en la piel es efec­ti­vo.

Tras activi­dades al aire libre, es cru­cial revis­ar cuida­dosa­mente el cuer­po, pre­stando espe­cial aten­ción a zonas cál­i­das y húmedas. Si se encuen­tra una gar­ra­p­a­ta adheri­da, debe reti­rarse con pin­zas de pun­ta fina, agar­rán­dola cer­ca de la piel y tiran­do con firmeza y con­stante. La zona debe lavarse con agua y jabón, y la gar­ra­p­a­ta elim­i­narse sin aplas­tar­la con los dedos.

Los sín­tomas comunes de enfer­medades trans­mi­ti­das por gar­ra­p­atas incluyen fiebre, erup­ciones cutáneas, dolor mus­cu­lar y dolores de cabeza. La erup­ción en for­ma de diana es car­ac­terís­ti­ca de la enfer­medad de Lyme, aunque no siem­pre se pre­sen­ta. En caso de sín­tomas, se acon­se­ja bus­car aten­ción médi­ca y, si es posi­ble, iden­ti­ficar la especie de gar­ra­p­a­ta para un diag­nós­ti­co más pre­ciso.

En el ámbito de la inves­ti­gación, se vis­lum­bran avances. Pfiz­er anun­ció resul­ta­dos de su vac­u­na exper­i­men­tal con­tra la enfer­medad de Lyme, que mostró una reduc­ción sig­ni­fica­ti­va en las infec­ciones con cua­tro dosis. La Admin­is­tración de Ali­men­tos y Medica­men­tos (FDA) aprobó en 2024 y 2025 dos prue­bas de diag­nós­ti­co de la enfer­medad de Lyme desar­rol­ladas por la empre­sa IGeneX, las cuales pueden detec­tar dos tipos de antic­uer­pos en dis­tin­tas eta­pas de la infec­ción.

Crédi­tos: The New York Times, Mag­gie Astor, Get­ty Images, Alamy, Cen­tros para el Con­trol y la Pre­ven­ción de Enfer­medades (CDC), Clíni­ca Mayo, Uni­ver­si­dad de Cor­nell, Insti­tu­to Cary de Estu­dios de Eco­sis­temas, Clíni­ca Cleve­land, Pfiz­er, IGeneX, Admin­is­tración de Ali­men­tos y Medica­men­tos (FDA).