Redacción Frontera Ink.
Para asegurar que uno de los íconos más grandes de nuestra frontera siga luciendo impecable, se llevó a cabo la restauración total de la estatua de Germán Valdés “Tin Tan”, ubicada justo frente a la Sala de Arte que lleva su nombre en el cruce de las calles Begonias y Mariscal.
Los trabajos de mantenimiento no fueron cualquier cosa; especialistas realizaron labores de soldadura en la parte posterior del saco, el hombro y la mano de la figura de bronce, que ya presentaba el paso del tiempo. Además, se aplicó una nueva capa de pintura respetando fielmente el estilo que lo hizo leyenda: su inconfundible traje púrpura y el sombrero negro que terminan por darle vida al personaje que puso a Juárez en el mapa del cine nacional.
La titular del IPACULT, Ogla Liset Olivas, destacó que esta intervención es parte del esfuerzo por cuidar el patrimonio artístico de la ciudad. Tin Tan no nació aquí, pero Juárez lo adoptó y fue en esta frontera, trabajando en la radiodifusora XEJ a los 19 años, donde absorbió la cultura pachuco para crear el personaje que hoy es símbolo de identidad fronteriza.
Convertida en un punto obligado para la foto en el corredor cultural de la Mariscal, la estatua ahora invita con mejor cara a juarenses y turistas a entrar a la Sala de Arte. En este recinto se resguarda la memoria del comediante, cantante y actor de doblaje, ofreciendo desde exposiciones de objetos personales hasta ciclos de cine, manteniendo vivo el legado del artista que mejor supo retratar el orgullo de vivir en la frontera.
Créditos: Información basada en los trabajos de restauración del IPACULT realizados el 13 de mayo de 2026.





