Universidad Autonoma de San Lius Potosi Advierte Sobre Presencia de Microplásticos en Sangre y Pulmones.

Redac­ción Fron­tera Ink.

San Luis Poto­sí, SLP — Microplás­ti­cos, partícu­las dimin­u­tas omnipresentes en el ambi­ente, han sido detec­ta­dos en la san­gre y los pul­mones humanos, según Axel Reyes Zavala, inves­ti­gador en Cien­cias Ambi­en­tales de la Uni­ver­si­dad Autóno­ma de San Luis Poto­sí (UASLP). El cien­tí­fi­co advir­tió que la mag­ni­tud de su impacto en la salud y el entorno ape­nas comien­za a ser com­pren­di­da.

Reyes Zavala señaló que exis­ten indi­cios de efec­tos nocivos en los sis­temas diges­ti­vo, res­pi­ra­to­rio y repro­duc­ti­vo. Explicó que estos daños no solo se atribuyen a la pres­en­cia físi­ca de las partícu­las, sino tam­bién a las sus­tan­cias quími­cas peli­grosas incor­po­radas durante la fab­ri­cación del plás­ti­co.

La prob­lemáti­ca está intrínse­ca­mente lig­a­da al con­sumo masi­vo de plás­ti­co a niv­el glob­al, con una pro­duc­ción anu­al de aprox­i­mada­mente 430 mil­lones de toneladas. El inves­ti­gador de la UASLP detal­ló que cada segun­do se gen­er­an cer­ca de 13 toneladas de este mate­r­i­al.

Esta acel­er­a­da pro­duc­ción con­tribuye a la dis­per­sión de microplás­ti­cos en el sue­lo, el agua y el aire, alcan­zan­do eco­sis­temas remo­tos como el fon­do oceáni­co y la cima del Monte Ever­est. Según el académi­co, el cuer­po humano no es inmune a esta exposi­ción, con hal­laz­gos de microplás­ti­cos en la ori­na y la pla­cen­ta, además de la san­gre y los pul­mones.

Para mit­i­gar la situación, Reyes Zavala recomendó evi­tar plás­ti­cos de un solo uso y no calen­tar ali­men­tos en recip­i­entes plás­ti­cos. Tam­bién destacó que la ropa sin­téti­ca es una fuente sig­ni­fica­ti­va de estas partícu­las. Sub­rayó que la solu­ción tra­sciende las acciones indi­vid­uales, requirien­do cam­bios estruc­turales hacia una economía cir­cu­lar a escala glob­al.

El cien­tí­fi­co con­cluyó que los microplás­ti­cos se han inte­gra­do tan­to al entorno como al organ­is­mo humano. Por ello, el desafío actu­al rad­i­ca en com­pren­der su alcance y reeval­u­ar con urgen­cia los méto­dos de pro­duc­ción y con­sumo de plás­ti­co.

Crédi­tos: Uni­ver­si­dad Autóno­ma de San Luis Poto­sí (UASLP), Axel Reyes Zavala (inves­ti­gador en Cien­cias Ambi­en­tales).