EU: Legisladores Demandan Respuestas Tras Incidente de Seguridad en Cena de Corresponsales de la Casa Blanca.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Leg­is­ladores y exper­tos en seguri­dad han exigi­do audi­en­cias en el Con­gre­so y una revisión inde­pen­di­ente del Ser­vi­cio Secre­to y otras agen­cias, una sem­ana después de que un supuesto pis­tolero inten­tara irrum­pir en la cena de Cor­re­spon­sales de la Casa Blan­ca en Wash­ing­ton D.C. El 25 de abril, Cole Tomas Allen pre­sun­ta­mente vul­neró el perímetro exte­ri­or de seguri­dad en el hotel Wash­ing­ton Hilton, generan­do serios inter­ro­gantes sobre las defi­cien­cias en la pro­tec­ción.

El Ser­vi­cio Secre­to ha man­tenido que su plan de seguri­dad por capas fun­cionó, impi­di­en­do que el sospe­choso alcan­zara el salón prin­ci­pal o hiri­era a sus pro­te­gi­dos VIP. Sin embar­go, per­sis­ten las dudas sobre lo ocur­ri­do fuera del perímetro estable­ci­do por la agen­cia, que sep­a­ra­ba el even­to anu­al para unas 2,500 per­sonas del con­cur­ri­do hotel.

Cole Tomas Allen, un huésped del hotel, logró cruzar un detec­tor de met­ales en el perímetro exte­ri­or del Ser­vi­cio Secre­to por­tan­do una escope­ta antes de tropezar y ser detenido por el per­son­al de seguri­dad. Al even­to asistían el Pres­i­dente Don­ald Trump, el Vicepres­i­dente JD Vance, numerosos miem­bros del Gabi­nete y otros en la línea de suce­sión pres­i­den­cial.

El Senador Josh Haw­ley, repub­li­cano de Mis­souri, solic­itó una audi­en­cia de super­visión para deter­mi­nar si el Ser­vi­cio Secre­to desplegó recur­sos sufi­cientes y cumplió ade­cuada­mente su fun­ción. Tam­bién instó a eval­u­ar si se imple­men­taron las refor­mas prometi­das por la agen­cia de pro­tec­ción tras un inci­dente pre­vio en julio de 2024. Haw­ley, en una car­ta dirigi­da al pres­i­dente repub­li­cano del Comité de Seguri­dad Nacional del Sena­do, sub­rayó la impor­tan­cia de una inves­ti­gación bipar­tidista para com­pren­der y cor­re­gir las fal­las.

El direc­tor del Ser­vi­cio Secre­to, Sean Cur­ran, declaró el 30 de abril a Fox News que el “enfoque mul­t­i­ca­pa” de la agen­cia operó según lo pre­vis­to, y que la dis­tan­cia des­de el detec­tor de met­ales has­ta el podio donde se senta­ba el pres­i­dente era de casi 355 pies. La Casa Blan­ca, en un comu­ni­ca­do del 27 de abril, respaldó el lid­er­az­go del Ser­vi­cio Secre­to, afir­man­do que el pres­i­dente con­sid­era que realizaron un “exce­lente tra­ba­jo” en la neu­tral­ización del tirador.

Sin embar­go, Juli­ette Kayyem, exfun­cionar­ia de Seguri­dad Nacional en la admin­is­tración Oba­ma, expresó su fal­ta de con­fi­an­za en una revisión inter­na del Ser­vi­cio Secre­to. Kayyem argu­men­tó que el inci­dente se ha “poli­ti­za­do” y cues­tionó las declara­ciones de Cur­ran. El exdi­rec­tor del Ser­vi­cio Secre­to, John Mag­aw, ha pedi­do una revisión exter­na de su antigua agen­cia por parte del FBI, seña­lan­do que “el públi­co no lo creerá” si la agen­cia se inves­ti­ga a sí mis­ma.

El acu­sa­do Allen, según corre­os elec­tróni­cos y escritos des­cu­bier­tos por los inves­ti­gadores, se “mar­avil­ló” de la fal­ta de seguri­dad en el hotel. Men­cionó poder reg­is­trarse con múlti­ples armas y deam­bu­lar por las insta­la­ciones sin ser con­sid­er­a­do una ame­naza. Un alto fun­cionario de las fuerzas del orden con­fir­mó que estas áreas son com­pe­ten­cia de la seguri­dad del hotel o la policía local, y que la agen­cia fed­er­al tiene pro­hibido inter­rog­ar o reg­is­trar per­sonas sin sospecha.

Tom Lynch, por­tavoz del Depar­ta­men­to de Policía Met­ro­pol­i­tana de Wash­ing­ton D.C., indicó que el papel de su agen­cia fue lim­i­ta­do y dirigi­do por el Ser­vi­cio Secre­to. Lynch enfa­tizó que las revi­siones de esta mag­ni­tud pueden tomar meses o años para ser exhaus­ti­vas.

Crédi­tos: USA TODAY.