¿Motivación o misoginia? El fenómeno de la “Manosphere”.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Si eres de los que pasa horas en Tik­Tok o YouTube, segu­ra­mente te has topa­do con videos de hom­bres en tra­jes caros hablan­do sobre “val­or de mer­ca­do”, cómo ser un “macho alfa” o crit­i­can­do dura­mente al fem­i­nis­mo. Este eco­sis­tema, cono­ci­do en el mun­do dig­i­tal como la Manos­phere, ha deja­do de ser un rincón oscuro de inter­net para con­ver­tirse en un fenó­meno masi­vo que ya resue­na en las pan­tallas de los jóvenes juarens­es.

Pero, ¿qué es exac­ta­mente? No es una orga­ni­zación con ofic­i­nas, sino una red difusa de pod­casts, foros e influ­encers que pro­mueven una visión ultra­con­ser­vado­ra de la mas­culin­idad. Bajo el pre­tex­to de dar con­se­jos de superación per­son­al y finan­zas, muchos de estos creadores —descritos por medios como el New York Times y AP como difu­sores de mis­oginia— lan­zan men­sajes que ase­gu­ran que los roles tradi­cionales han sido destru­i­dos y que el hom­bre mod­er­no es una “víc­ti­ma” del pro­gre­so social.

Den­tro de esta red con­viv­en des­de los “artis­tas del ligue” (pick-up artists) has­ta comu­nidades más rad­i­cales como los incels o los MGTOW (hom­bres que siguen su pro­pio camino), todos unidos por un hilo común: el resen­timien­to con­tra los avances de las mujeres y la idea de que la mas­culin­idad está bajo ataque.

Lo pre­ocu­pante, señalan exper­tos y medios como NPR, es la facil­i­dad con la que estos dis­cur­sos lle­gan a los ado­les­centes. Lo que empieza como un video de “moti­vación para ir al gym” puede derivar, gra­cias a los algo­rit­mos, en con­tenido que nor­mal­iza el des­pre­cio hacia las mujeres y pro­mueve dinámi­cas de poder tóx­i­cas.

En una ciu­dad como la nues­tra, donde la lucha por el respeto y la equidad ha sido históri­ca, la lle­ga­da de estos dis­cur­sos rad­i­cal­iza­dos a través de los celu­lares plantea un nue­vo reto. La Manos­phere no es solo un con­jun­to de videos virales; es una cor­ri­ente que bus­ca redefinir qué sig­nifi­ca “ser hom­bre” en el siglo XXI, a veces a cos­ta de la hos­til­i­dad y el retro­ce­so social.

Crédi­tos: Análi­sis basa­do en reportes de ten­den­cias dig­i­tales y fenó­menos de redes sociales al 4 de mayo de 2026.