EE.UU.: Línea Falsa de Deportación de ICE se Vuelve Viral Tras Denuncia de Maestra de Jardín de Niños.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Un come­di­ante de Nashville, Ben Palmer, estable­ció una línea tele­fóni­ca fal­sa para denun­ciar a inmi­grantes indoc­u­men­ta­dos en enero de 2025, ini­cial­mente con­ce­bi­da como una bro­ma. La ini­cia­ti­va ha recibido casi un cen­te­nar de lla­madas de todo el país, incluyen­do una de una maes­tra de jardín de infan­cia que denun­ció a los padres de un estu­di­ante, lo que ha trans­for­ma­do el acto en una pieza viral de sáti­ra social.

Palmer, cono­ci­do por sus elab­o­radas bro­mas, dis­eñó el buzón de denun­cias con la inten­ción de sat­i­rizar las com­ple­ji­dades de la vida esta­dounidense. Sin embar­go, el proyec­to ha trascen­di­do el humor, recolectan­do reportes sobre veci­nos, expare­jas, con­duc­tores de Uber y descono­ci­dos. La lla­ma­da de la maes­tra, quien expresó pre­ocu­pa­ciones sobre “recur­sos” del con­da­do, se ha vis­to más de 20 mil­lones de veces en Tik­Tok.

La línea de denun­cia uti­liza un for­mu­la­rio de envío sim­i­lar a los ofi­ciales y aparece en los resul­ta­dos de búsque­da de Google, incluyen­do tér­mi­nos como “informe ofi­cial” y un logo que se ase­me­ja al sel­lo de los Esta­dos Unidos. Esto ha gen­er­a­do críti­cas de algunos con­ser­vadores, quienes argu­men­tan que la decep­ción de Palmer podría obstru­ir la apli­cación de las leyes migra­to­rias y lo acu­san de hac­erse pasar por un agente del orden.

Will John­son, un pod­cast­er pro-Trump, afir­mó que Palmer está “engañan­do a per­sonas que creen estar denun­cian­do un deli­to” y sugir­ió que podría enfrentar prisión por suplantación. Un por­tavoz del Depar­ta­men­to de Seguri­dad Nacional declaró estar “al tan­to de una pági­na fraud­u­len­ta de YouTube que rep­re­sen­ta fal­sa­mente a ICE” y con­denó “cualquier acción des­ti­na­da a engañar al públi­co o suplan­tar a enti­dades guber­na­men­tales ofi­ciales”.

Palmer y sus sitios web incluyen descar­gos de respon­s­abil­i­dad que indi­can que son para “fines de par­o­dia, bro­ma e inves­ti­gación soci­ológ­i­ca”, sin afir­mar ser agen­cias guber­na­men­tales. Sus par­tidar­ios defien­den la estrate­gia, argu­men­tan­do que expone las con­tradic­ciones morales y las inhu­manidades de la políti­ca de deportación, lle­gan­do a audi­en­cias que de otro modo estarían desin­tere­sadas en la políti­ca.

Matt Sienkiewicz, pro­fe­sor de Boston Col­lege espe­cial­iza­do en come­dia políti­ca, destacó la efec­tivi­dad de la sáti­ra de Palmer al per­mi­tir que los pro­pios lla­mantes rev­e­len las jus­ti­fi­ca­ciones prob­lemáti­cas de sus actos. Por su parte, Dan­na­gal Young, pro­fe­so­ra de comu­ni­cación políti­ca en la Uni­ver­si­dad de Delaware, sugir­ió que los videos pueden ayu­dar a los esta­dounidens­es desin­for­ma­dos a com­pren­der mejor las impli­ca­ciones de las deporta­ciones.

Palmer ha expre­sa­do su asom­bro ante la moti­vación de muchos de los lla­mantes, quienes a menudo pare­cen impul­sa­dos por irrita­ciones per­son­ales más que por pre­ocu­pa­ciones sobre la doc­u­mentación. Observó que muchos actu­a­ban como si el gob­ier­no fuera “su pro­pio ejérci­to per­son­al”, lo que le llevó a reflex­ionar sobre lo que sucede en la ver­dadera ICE.

Crédi­tos: The Wash­ing­ton Post (repor­ta­je orig­i­nal de Drew Har­well).