Redacción Frontera Ink.
La capacidad de atención humana está disminuyendo a nivel global, un fenómeno que investigadores asocian con la proliferación de dispositivos móviles y plataformas de contenido algorítmico, según recientes estudios y análisis. Expertos señalan que esta tendencia podría estar erosionando el rendimiento cognitivo de las personas en diversas mediciones.
El profesor de ciencias de la computación de Georgetown, Cal Newport, argumenta que el declive de la atención comenzó alrededor de 2010, coincidiendo con la masificación de los teléfonos inteligentes y las redes sociales. Sus observaciones, publicadas en un artículo de opinión del New York Times, se basan en investigaciones que muestran una lucha creciente con la alfabetización y la aritmética básica en adultos estadounidenses, así como dificultades de concentración en adolescentes.
Investigaciones de Gloria Mark, de la Universidad de California en Irvine, refuerzan esta perspectiva, indicando que la mera presencia de un teléfono inteligente es suficiente para menoscabar la concentración. Una parte del cerebro permanece activa, anticipando posibles notificaciones o la gratificación instantánea que estos dispositivos pueden ofrecer ante cualquier pequeña fricción.
Plataformas de video corto, como TikTok e Instagram Reels, son descritas por Newport como una “comida chatarra” digital, diseñadas para ser altamente adictivas y con poco valor cognitivo, similar a alimentos ultraprocesados. Estas aplicaciones contribuyen a una mayor reducción de la atención y a resultados cognitivos deficientes.
Las interrupciones digitales no se limitan al ocio. El Índice de Tendencias Laborales 2025 de Microsoft reveló que los trabajadores de oficina son interrumpidos, en promedio, cada dos minutos, fragmentando el trabajo y dificultando sesiones de concentración prolongada. Esta constante fragmentación se suma a los desafíos para mantener la atención.
Adicionalmente, estudios preliminares sugieren que las herramientas de inteligencia artificial podrían estar reduciendo las habilidades de pensamiento crítico. Algunas investigaciones de neuroimagen han detectado una disminución en la conectividad neural en individuos que dependen de la IA para tareas de escritura, lo que plantea preocupaciones sobre el impacto a largo plazo en las capacidades cognitivas.
Newport sostiene que es posible revertir esta tendencia mediante pasos individuales y colectivos. Cita un estudio que encuestó a 317 escuelas secundarias en los Países Bajos, donde más de dos tercios reportaron mejoras en el “clima social” y la concentración después de prohibir los teléfonos móviles en el aula.
La solución, según el experto, requiere un enfoque similar al que el gobierno federal adoptó para abordar la salud física de los ciudadanos, reconociendo que la tecnología moderna está mermando nuestra agudeza mental. El cambio de comportamiento a gran escala es factible, pero depende de la voluntad social para reconocer el problema y responder a tiempo.
Créditos: Luis Prada (Vice), Cal Newport (profesor de ciencias de la computación de Georgetown), Gloria Mark (investigadora de UC Irvine), Microsoft Work Trend Index 2025.





