Redacción Frontera Ink.
CIUDAD DE MÉXICO – La muerte de dos agentes estadounidenses el pasado domingo en un accidente en la sierra de Chihuahua ha desencadenado un profundo desacuerdo entre el Gobierno estatal, la administración federal y una investigación periodística. Mientras que la Fiscalía estatal afirma que los agentes eran instructores de drones que se encontraron por casualidad, una investigación periodística sostiene que eran elementos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que participaron encubiertamente en un operativo antinarcóticos sin autorización federal.
El Fiscal General de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, declaró que el operativo para desmantelar un laboratorio de drogas fue llevado a cabo exclusivamente por 80 elementos de la Agencia Estatal de Investigación y el Ejército mexicano. Según Jáuregui Moreno, los agentes estadounidenses eran instructores de la Embajada de EE. UU. que impartían un curso de manejo de drones en la comunidad de Polanco y fueron “encontrados” por el convoy oficial mientras este regresaba.
La versión del Fiscal indica que los supuestos instructores solicitaron unirse al convoy para trasladarse hacia la ciudad de Chihuahua debido a un vuelo programado. Fue durante este trayecto, en la madrugada, cuando el vehículo que los transportaba se desbarrancó, provocando la muerte de dos de ellos. Jáuregui Moreno insistió en que los agentes extranjeros nunca participaron en el desmantelamiento del narcolaboratorio en El Pinal.
En contraste, el periodista Luis Chaparro de Pie de Nota, en entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado en “Los Periodistas” de SinEmbargo, aseguró que la narrativa oficial es incompleta y falsa. Chaparro afirmó que al menos cuatro agentes estadounidenses, de los cuales tres han sido identificados como miembros de la CIA asignados a Monterrey, participaron directamente en el operativo que desmanteló uno de los laboratorios de drogas más grandes hallados en México.
Según la investigación de Chaparro, estos agentes habrían utilizado su tecnología e inteligencia para localizar el narcolaboratorio y habrían operado sin la debida autorización del Gobierno federal, lo que podría violar la Ley de Seguridad Nacional. Añadió que los agentes no se identificaban como personal extranjero, sino que vestían uniformes de la Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua, actuando de forma encubierta.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró que su Gobierno no tenía conocimiento ni había autorizado la participación de agentes estadounidenses en operaciones de campo. Afirmó que la colaboración bilateral se limita al intercambio de inteligencia y no incluye operaciones conjuntas en territorio mexicano, distanciándose de prácticas de administraciones anteriores.
El Gobierno federal ha solicitado información tanto al Gobierno de Chihuahua como a la Embajada de Estados Unidos, adelantando que se darán a conocer más detalles conforme avance la investigación. Este caso ha abierto un debate sobre la soberanía nacional, la actuación de agencias extranjeras en México y los mecanismos de coordinación entre los niveles de gobierno.
Créditos: SinEmbargo, Alejandro Páez Varela, Álvaro Delgado Gómez, Luis Chaparro (Pie de Nota), Fiscalía General de Chihuahua, Presidencia de México.





