Activista Eufrosina Cruz Mendoza Impulsa Criminalización del Matrimonio Infantil en México.

Redac­ción Fron­tera Ink.

Eufrosi­na Cruz Men­doza, desta­ca­da activista por los dere­chos de las niñas y mujeres indí­ge­nas, ha lid­er­a­do una exi­tosa cam­paña para que la cohab­itación forza­da y los mat­ri­mo­nios infan­tiles sean tip­i­fi­ca­dos como deli­to en el Códi­go Penal Fed­er­al de Méx­i­co des­de 2023. Su esfuer­zo, que abar­ca la últi­ma déca­da, tam­bién ha resul­ta­do en la homolo­gación de esta penal­ización en los códi­gos penales de siete esta­dos del país.

La lucha de Cruz Men­doza bus­ca erradicar una prác­ti­ca que afec­ta a miles de niñas en Méx­i­co, el cual ocu­pa el segun­do lugar en Améri­ca Lati­na con el may­or número de uniones infan­tiles. Su moti­vación surge de una his­to­ria per­son­al y famil­iar que la ha impul­sa­do a vis­i­bi­lizar y com­bat­ir esta prob­lemáti­ca, espe­cial­mente en comu­nidades indí­ge­nas donde ha sido tes­ti­go de la nor­mal­ización del mat­ri­mo­nio infan­til des­de tem­prana edad.

Has­ta la fecha, la cohab­itación forza­da ha sido crim­i­nal­iza­da en los esta­dos de Campeche, Esta­do de Méx­i­co, Guer­rero, Oax­a­ca, Quin­tana Roo, San Luis Poto­sí y Tamauli­pas. Adi­cional­mente, se han pre­sen­ta­do ini­cia­ti­vas leg­isla­ti­vas en Baja Cal­i­for­nia, Chi­huahua, Hidal­go, Puebla y Sono­ra con el obje­ti­vo de tip­i­ficar esta con­duc­ta, amplian­do así la pro­tec­ción legal para las menores en el ter­ri­to­rio nacional.

En declara­ciones a EL UNIVERSAL, la activista ha crit­i­ca­do la jus­ti­fi­cación de los mat­ri­mo­nios infan­tiles bajo el amparo de la cul­tura, los usos y cos­tum­bres. Cruz Men­doza sostiene que la sociedad es cóm­plice del abu­so sex­u­al infan­til si lo nor­mal­iza y no actúa, y cues­tiona un sis­tema legal que penal­iza el abigeato o la tenen­cia de mas­co­tas exóti­cas con may­or sev­eri­dad que la cohab­itación forza­da.

La defen­so­ra tam­bién resalta la impor­tan­cia de abor­dar las defi­cien­cias en el acce­so a la salud y edu­cación para garan­ti­zar una infan­cia ple­na a mil­lones de niñas. Asimis­mo, insiste en la necesi­dad de com­bat­ir la explotación de los cuer­pos infan­tiles y recono­cer que el abu­so sex­u­al con fre­cuen­cia ocurre den­tro del ámbito famil­iar, sien­do una respon­s­abil­i­dad colec­ti­va pro­te­ger la vida y feli­ci­dad de los niños.

Crédi­tos: Infor­ma­ción pro­por­ciona­da, EL UNIVERSAL.