Aumentan Ataques de Intercambio de SIM, Permitiendo Acceso Remoto a Mensajes de Texto y Cuentas.

Frontera Ink

Redac­ción Fron­tera Ink.

Ciberdelin­cuentes están logran­do leer men­sajes de tex­to pri­va­dos y acced­er a diver­sas cuen­tas dig­i­tales sin necesi­dad de ten­er el telé­fono de la víc­ti­ma en su poder, uti­lizan­do tác­ti­cas como el inter­cam­bio de tar­je­tas SIM, el spy­ware o el com­pro­miso de cre­den­ciales. Esta modal­i­dad de fraude está en mar­ca­do ascen­so, con el FBI repor­tan­do que inves­tigó 1,075 ataques de inter­cam­bio de SIM en 2023, lo que resultó en pér­di­das cer­canas a los 50 mil­lones de dólares.

La orga­ni­zación de pre­ven­ción de fraude Cifas, con sede en el Reino Unido, ha doc­u­men­ta­do un incre­men­to aún más drás­ti­co, con un aumen­to del 1,055% en casos de inter­cam­bio de SIM no autor­iza­dos entre 2023 y 2024, pasan­do de 289 a casi 3,000 inci­dentes. Estos ataques demues­tran por qué los números de telé­fono móvil se han con­ver­tido en un obje­ti­vo pri­mor­dial, ya que un número com­pro­meti­do puede servir como puer­ta de entra­da a múlti­ples ser­vi­cios vin­cu­la­dos.

El ataque de inter­cam­bio de SIM, o “SIM swap”, ocurre cuan­do un crim­i­nal per­suade a una com­pañía de tele­fonía móvil para trans­ferir el número de telé­fono de la víc­ti­ma a una tar­je­ta SIM bajo su con­trol. Una vez com­ple­ta­da la trans­fer­en­cia, el ata­cante inter­cep­ta lla­madas y men­sajes de tex­to, incluyen­do códi­gos de ver­i­fi­cación nece­sar­ios para ini­ciar sesión en otras cuen­tas.

Esta inter­ceptación de códi­gos per­mite a los ata­cantes restable­cer con­traseñas y obten­er acce­so a ser­vi­cios ban­car­ios, de correo elec­tróni­co y redes sociales, entre otros. Una señal de aler­ta clave es la pér­di­da súbi­ta del ser­vi­cio celu­lar en el telé­fono, inclu­so si el dis­pos­i­ti­vo parece fun­cionar nor­mal­mente, lo que podría indicar que el número ha sido trans­feri­do.

Es fun­da­men­tal difer­en­ciar entre los men­sajes de tex­to SMS tradi­cionales y los men­sajes envi­a­dos a través de apli­ca­ciones como What­sApp o iMes­sage. Los SMS tran­si­tan por la red del oper­ador móvil, hacién­do­los vul­ner­a­bles a los ataques de SIM swap. Por el con­trario, las apli­ca­ciones de men­sajería sue­len uti­lizar cifra­do de extremo a extremo, aunque el acce­so a las con­ver­sa­ciones sigue sien­do posi­ble si se com­pro­m­e­ten las cre­den­ciales de la cuen­ta o se vin­cu­la otro dis­pos­i­ti­vo.

Otras señales de un posi­ble com­pro­miso incluyen aler­tas de seguri­dad ines­per­adas sobre nuevos ini­cios de sesión o solic­i­tudes de códi­gos de ver­i­fi­cación que no fueron ini­ci­adas por el usuario. Tam­bién es una indi­cación si los con­tac­tos reciben men­sajes extraños que el usuario supues­ta­mente no envió. En algunos casos, la pres­en­cia de spy­ware o apli­ca­ciones mali­ciosas en el dis­pos­i­ti­vo puede cap­turar men­sajes, man­i­festán­dose a través de un drena­je rápi­do de la batería o un aumen­to inex­plic­a­ble en el uso de datos.

Ante la sospecha de que un número de telé­fono o men­sajes estén com­pro­meti­dos, se recomien­da actu­ar con rapi­dez. Cam­biar inmedi­ata­mente las con­traseñas de las cuen­tas más vul­ner­a­bles, con­tac­tar al oper­ador móvil para revis­ar la seguri­dad de la SIM y elim­i­nar apli­ca­ciones sospe­chosas son pasos cru­ciales para mit­i­gar el ries­go. Tam­bién es acon­se­jable revis­ar las sesiones acti­vas y los dis­pos­i­tivos vin­cu­la­dos en apli­ca­ciones de men­sajería y ser­vi­cios en línea.

Crédi­tos: Infor­ma­ción de Ali­na BÎZGĂ; datos del FBI y Cifas.