Redacción Frontera Ink.
Una startup biotecnológica china, Lonvi Biosciences, ha anunciado el desarrollo de una píldora que, según afirma, podría extender la vida humana hasta los 150 años. La empresa, con sede en Shenzhen, asegura que su fórmula tiene como objetivo las “células zombi”, que son células envejecidas que desencadenan inflamación y enfermedades relacionadas con la edad.
El CEO de Lonvi Biosciences, Ip Zhu, describió la cápsula como “el Santo Grial”, un avance que podría hacer de la longevidad extrema una realidad. El ingrediente clave del fármaco es la procianidina C1 (PCC1), un compuesto derivado de las semillas de uva que ya ha demostrado prolongar la vida en animales de laboratorio.
En sus propios ensayos con ratones, el tratamiento con PCC1 supuestamente aumentó la vida útil general en un 9.4 por ciento y la extendió en un 64 por ciento desde el primer día de administración. Lyu Qinghua, Director de Tecnología de Lonvi, declaró a The New York Times que “vivir hasta los 150 es definitivamente realista” y anticipó que “en unos pocos años, esto será la realidad”.
Esta ambición de Lonvi se alinea con una tendencia nacional más amplia en China, donde la investigación sobre el envejecimiento ha sido discretamente priorizada por el gobierno. Se ha agrupado con áreas como la inteligencia artificial y la biotecnología dentro de los planes de desarrollo nacional.
Hace apenas una década, la investigación antienvejecimiento era considerada una ciencia marginal en China, pero ahora es una industria en auge. Gan Yu, cofundador de Time Pie, una startup de Shanghái enfocada en la extensión de la vida, señaló que ahora existe un gran interés y capital chino invertido en esta área.
Los científicos de Lonvi argumentan que la cápsula de PCC1 no solo podría extender la vida, sino también retrasar enfermedades asociadas al envejecimiento. La compañía sostiene que fortalece las células, previene el deterioro y mantiene la producción de energía a lo largo del tiempo, sugiriendo que, combinada con un estilo de vida saludable, podría permitir a las personas vivir más allá de los 100 años.
No obstante, la promesa de PCC1 se limita actualmente a estudios en ratones, y los ensayos en humanos aún no están cerca de comenzar. A pesar de esto, la empresa califica su cápsula como una “inevitabilidad científica”, planteando la posibilidad de que represente el futuro de la medicina.
Créditos: Ashley Fike para The New York Times, Lonvi Biosciences.





