Benchmarks de la MacBook Neo confirman rendimiento a la par del M1.

Redac­ción Fron­tera Ink.

La nue­va apues­ta económi­ca de Apple, la Mac­Book Neo, ha pasa­do por las primeras prue­bas de rendimien­to y los resul­ta­dos son tan rev­e­ladores como se esper­a­ba. Equipa­da con el proce­sador A18 Pro —el mis­mo corazón que impul­sa al iPhone 16 Pro—, esta unidad ha demostra­do ser el rele­vo gen­era­cional defin­i­ti­vo para la ya leg­en­daria Mac­Book Air con chip M1.

De acuer­do con los datos de Geek­bench fil­tra­dos recien­te­mente, la Mac­Book Neo alcanzó una pun­tuación de 3,461 en un solo núcleo y 8,668 en mult­i­nú­cleo. Estas cifras super­an con como­di­dad los 2,235 y 7,901 pun­tos que reg­is­tra la Mac­Book Pro con M1, con­sol­i­dan­do al chip del iPhone como una solu­ción más que capaz para el entorno macOS. En cuan­to al rendimien­to grá­fi­co (Met­al), la Mac­Book Neo se mantiene codo a codo con el M1, con una pun­tuación de 31,286 frente a los 31,912 del mod­e­lo ante­ri­or, una difer­en­cia prác­ti­ca­mente imper­cep­ti­ble para el usuario prome­dio.

Para lograr su agre­si­vo pre­cio de entra­da de $599 dólares, Apple dis­eñó esta máquina des­de cero, sac­ri­f­i­can­do algu­nas fun­ciones pre­mi­um para posi­cionarla como el reem­pla­zo direc­to de la Mac­Book Air M1 que se com­er­cial­iz­a­ba en tien­das como Wal­mart. A pesar de los recortes, la Neo se posi­ciona como una her­ramien­ta de alto rendimien­to para el sec­tor educa­ti­vo y tar­eas de pro­duc­tivi­dad diaria.

La Mac­Book Neo ya está disponible para pre­ven­ta hoy mis­mo y comen­zará a enviarse el próx­i­mo 11 de mar­zo. El mod­e­lo base incluye 256GB de alma­ce­namien­to, mien­tras que una ver­sión con 512GB y la adi­ción de Touch ID estará disponible por un car­go adi­cional de $100 dólares. Con este lan­za­mien­to, Apple no solo renue­va su gama de entra­da, sino que rede­fine lo que un proce­sador de smart­phone puede lograr den­tro de una com­puta­do­ra portátil.

Crédi­tos: Infor­ma­ción basa­da en el análi­sis téc­ni­co de Wes­ley Hilliard para AppleIn­sid­er y datos de MacRu­mors.